Exmo Señor.
Mi mas venerado favorecedór, y Amigo: A mi arrivo á Charleston, tuve el gusto de escrivir á V. comunicandole mi feliz arrivo &. &, y tambien á su Magd. pr. mano del primer Ministro Conde de Floridablanca, con dupdo. y tripdo. que dirigi igualmte. por distintas embarcaciones que de aquel Puerto salieron para Europa; bien que con la duda de si avran llegado, ó no, por ser la via indirecta, esto es, á puertos de francia.—
Desde mi llegada á Philadelphia á principios del mes pasdo., no se ha presentado ninguna ocasión para España, ni es probable se presente en algún tiempo pr. Hallarse helado el Delaware: Mr la Caze comerciante, parte mañana para New York, á embarcarse en un Correo que inmediatamte. Sale para francia, y io no lo he savido hasta oi, de modo que no tengo mas lugár que para escribir esta.
Las recomendaciones que V. me remitió para D. Francisco Rendon, y el Genl. Washington, fueron entregadas por mi propia mano a ambos sugetos que hicieron el maior aprecio particularmte. El primero á quien además he merecido me franquease Quarto en su propa Casa brindandome con quanto io necesitase y estuviera en su poder… todo va bien hasta aquí — pero aviendo llegado hace pocos dias algunas cartas de la
Excmo. Señor.
Mi más venerado favorecedor y amigo: A mi arribo a Charleston, tuve el gusto de escribir a V. comunicándole mi feliz arribo, etc., y también a Su Majestad, por mano del Primer Ministro, Conde de Floridablanca, con duplicado y triplicado que dirigí igualmente por distintas embarcaciones que de aquel puerto salieron para Europa, bien que con la duda de si habrán llegado o no, por ser la vía indirecta, esto es, a puertos de Francia.
Desde mi llegada a Filadelfia, a principios del mes pasado, no se ha presentado ninguna ocasión para España, ni es probable se presente en algún tiempo, por hallarse helado el Delaware. El señor La Caze, comerciante, parte mañana para Nueva York a embarcarse en un correo que inmediatamente sale para Francia, y yo no lo he sabido hasta hoy, de modo que no tengo más lugar que para escribir ésta.
Las recomendaciones que V. me remitió para Don Francisco Rendón y el general Washington fueron entregadas por mi propia mano a ambos sujetos, que hicieron el mayor aprecio, particularmente el primero, a quien además he merecido me franquease cuarto en su propia casa, brindándome con cuanto yo necesitase y estuviera en su poder. Todo va bien hasta aquí, pero habiendo llegado hace pocos días algunas cartas de La