robados, y asesinados; cuia opinión tambn. seguían los demas; con qe. me fue preciso sedér á la generalidad, y resolví embarcarme al dia sige. en un Tumbazo turco qe. justamte. partía para Chersona, trasportando dos caballos turcos qe. un criado de Ferrieri (cónsul Russo de Smirna, y ente singular) trai de Constantinoplo para regalo qe. hace su amo.—Aunque la exportación de Trigos sea generalmte. prohivida en Turquía— tiene permiso particular esta Colonia de osun de trasportar los sujos al mar blanco &c… á fin de animar la población de esta frontera, cilios avitantes son genizaros casi todos; y asi se reputa Coloniamilitar.—mi hombre que compra aqui el pequeño Quilo de mui buen trigo por 2025. paras, y en el mar blanco lo vende a mas 100., debe hazér fortuna si se sabe manejar; pues en estos dos años ha cargado ia 8 bastimentos.—Dios me saque de entre estos judíos que no hablan mas qe. de sus ganancias… qe. Canalla!
5.
A la punta del dia vino á llamarme mi Griego Nicóla para embarcarnos en el Tumbazo turco.—dimos vela á las siete, y con viento floxo remontamos el Niepér, ó Boristhenes, remarcando los Limites entre La tartaria Rusa, y Turca.—al ponerse el sol llegamos á Gloubok, ensenada donde Cargan las embarcasiones mercantes qe. Se despachan de Chersona;
robados y asesinados, cuya opinión seguían también los demás. Con que me fue preciso ceder a la generalidad y resolví embarcarme al día siguiente en un «tumbazo» turco que justamente partía para Kherson transportando dos caballos turcos, que un criado de Ferrieri — Cónsul ruso de Esmirna y ente singular— traía de Constantinopla para regalo que hace su amo. Aunque la exportación de trigos sea generalmente prohibida en Turquía, tiene permiso particular esta colonia de Osun de transportar los suyos al Mar Blanco, etc., a fin de animar la población de esta frontera, cuyos habitantes son jenízaros, casi todos y así se reputa colonia militar. Mi hombre que compra aquí el pequeño «quilo» de muy buen trigo por 2025 paras y en el Mar Blanco lo vende a más de cien, debe hacer fortuna si se sabe manejar, pues en estos dos años ha cargado ya ocho embarcaciones. Dios me saque de entre estos judíos que no hablan más que de sus ganancias… ¡Qué canalla!
5 de octubre.
A la punta del día vino a llamarme mi griego Nicola para embarcarnos en el «tumbazo» turco. Dimos vela a las siete y con viento flojo remontamos el Dniéper o Boristenes, remarcando los límites entre la Tartaria rusa y turca. Al ponerse el sol llegamos a Glubok, ensenada donde cargan las embarcaciones mercantes que se despachan de Kherson