su Café, y birle á buscar en su Casa, es contra toda la desencia Turca, que no quiere que nadie aporte por allí.—finalmte. Le encontramos qe. Venia del Baño, y prometió qe. Luego me traería el araba… era tarde ia y no paresia, con que me fui en casa de su amo el Emin; que me responde que aun no avia ablado al Pacha pr. El genisaro; que se hiva luego á vestir pa hir á hablarle, y me embiaria prontamente todo… mas que esperava le embiase su Café, esto es un regalo, pr. El trabaxo—mui bien; y me fui á aprontar mis cosas.—á poco rato viene el Chiaux diciendo qe. Si no traia Firman de la Porta, y qe. El Pashá quería verme; fui con un interprete hacia el Castillo—no me dexán entrar y pr. Respuesta me dan, qe. Como no tenia firman, el Pashá, no quería tomarse responsion ninguna en Caso que me sucediese algún accidente que io podía marcharme solo si quería, mas qe. El no respondía por nada, ni me podia dar Genizaro que me acompañase—bolvime enfadado a Casa y resuelto á marcharme solo si tenia qualesqa que supiese la lengua del País que me acompañara—mas ninguno encontré el compo griego Nicóla se echó fuera inmediatamte., diciendo que indefectiblemte. Seriamos
su café e irle a buscar a su casa es contra toda la decencia turca, que no quiere que nadie aporte por allí. Finalmente lo encontramos, que venía del Baño, y prometió que luego me traería el araba. Era tarde ya y no aparecía, con que me fui a casa de su amo el Emin, quien me responde que aún no había hablado al Pacha por el jenízaro; que se iba luego a vestir para ir a hablarle y me enviaría prontamente todo, más que esperaba le enviase su café, esto es un regalo por el trabajo. Muy bien, y me fui a aprontar mis cosas. A poco rato, viene el «Chiaux» diciendo que si no traía «firman» de La Puerta y que el Pacha quería verme. Fui con mi intérprete hacia el castillo; no me dejan entrar y me dan por respuesta que, como no tenía «firman» el Pacha no quería tomarse responsabilidad ninguna en caso que me sucediese algún accidente; que yo podía marcharme solo, si quería, más que él no respondía por nada, ni me podía dar jenízaro que me acompañase. Volvíme enfadado a casa y resuelto a marcharme solo si tenía cualquiera que supiese la lengua del país que me acompañara. Más ninguno encontré. El compañero griego Nicola, se echó fuera inmediatamente, diciendo que indefectiblemente seríamos