Colombeia

unos garrotes de madera.—La ospitalidad en los cafés, aun es bien remarcable; pues si io soi marchante diario, esto es qe. spre. voy á tomar mi taza de Café allí; quando llega la hora de Comer, el Patrón me Combida spre. á su mesa, y io puedo sin ningún genero de impropriedad aceptarla—los Pobres trabajadores que piden permiso para dormir alli pr. la noche, el Patrón se lo consede sin la menor repugnancia—y esta practica la he visto generalísima aqui en Oczakow.—vamos pues á mi huésped que hera ia ora de Comer, y aun no avian pensado en buscar nada qe. comer, sin embargo de que io esíava de hospedaje… en fin io pedi un pedazo de Carne á un turco, qe. me la dio de mui buena gana, y con esto y un poco de arroz se formó la Comida: bien entendido qe. el Pan, Leche, y Café lo comprava tambn.—avrase visto una canalla vil, y miserable por el termino!... lo que me hace pensar, que es mas fácil formar una nación ilustre de un pueblo bárbaro, mas con carácter y dignidad: que de uno ia embilecido, aunque aia sido tan ilustre como el griego mismo!— el di a concluio en regosijo pr. parte de los Turcos; y io me entretuve en ver como alternavan del café á la mosquea, y de la mosqa al café. 4. Temprano en busca del Chiaiix, ó ministril de la Justicia, para qe. Me diese mi bagaje; mas no paresia en
unos garrotes de madera. La hospitalidad en los cafés es aún bien remarcable, pues si yo soy marchante diario, esto es, que siempre voy a tomar mi taza de café allí, el patrón, cuando llega la hora de comer me convida siempre a su mesa y yo puedo aceptarla sin ningún género de impropiedad. A los pobres trabajadores que piden permiso para dormir allí por la noche, el patrón se lo concede sin la menor repugnancia y esta práctica la he visto generalizada en Ochakov. Vamos pues a mi huésped, que era ya hora de comer y aún no habían pensado en buscar nada que comer, sin embargo que yo estaba de hospedaje. En fin, yo pedí un pedazo de carne a un turco que me la dio de muy buena gana y con esto y un poco de arroz, se formó la comida. Bien entendido que el pan, leche y café lo compraba también. Habrase visto una canalla vil y miserable por el término. Lo que me hace pensar que es más fácil formar una nación ilustre de un pueblo bárbaro, mas con carácter y dignidad, que de uno ya envilecido, aunque haya sido tan ilustre como el griego mismo. El día concluyó en regocijo por parte de los turcos y yo me entretuve en ver como alternaban del café a la mezquita y de la mezquita al café. 4 de octubre. Temprano en busca del «Chiaux» o ministril de la justicia, para que me diese mi bagaje; mas no aparecía en