que hivan a Sebastopoly en crimea que el gran Puerto donde se reúne la Esquadra.—á las 10. a. m. dimos fondo nosotros en el canal entre el fuerte Russo AlMlhurnü, y el de Oczakow… Después de comer fuimos atierra: el capitán en busca de ciertas gentes a quienes debia entregar 50 botas de aguardiente; y io á ver un poco el Lugar,—que pasié en compañia de dos griegos mercantes tambn. Pasageros— dimos buelta á la parte exterior de la Fortaleza que está bastante bien construida, con solidos Baluartes, gran foso, y camino cubierto… ademas hai una estacada y foso que sircuie todo el Lugar.—De buelta compramos algunas provisiones, y un buen carnero solo nos costó W para, ó una piastra—comimos por gusto en una OstcriaTurca, al uso del Pais, en que nos sirvieron tres ó quatro platos de carne y guisados, con nuestro Pilaw al fin, por 20. paras los tres—al anochesér nos embarcamos, y á las 9. llegamos á bordo.
Octubre. 1.
La mañana se pasó leiendo, y al medio dia vino un mercante de tierra en busca del aguardiente, que me informó me combendría mucho mejor hir á Chersona por tierra pasando por las fronteras de Polonia, en que solo me harian hacer 2 dias de contumasia, y que en siete estaría con toda seguridad en Chersona, por el coste solo
que iban a Sebastopol, en Crimea, que es el gran puerto donde se reúne la escuadra. A las 10 a.m. dimos fondo nosotros en el canal, entre el fuerte ruso Kilburn y el de Ochakov. Después de comer fuimos a tierra, el capitán en busca de ciertas gentes a quienes debía entregar 50 botas de aguardiente, y yo, a ver un poco el lugar, que paseé en compañía de dos griegos mercantes, también pasajeros. Dimos vuelta a la parte exterior de la fortaleza que está bastante bien construida, con sólidos baluartes, gran foso y camino cubierto. Además, hay una estacada y foso que circunda todo el lugar. De vuelta compramos algunas provisiones y un buen carnero solo nos costó 40 paras o una piastra. Comimos por gusto en una hostería turca, al uso del país, en que nos sirvieron tres o cuatro platos de carne y guisados, con nuestro «Pilaw» al fin, por 20 paras los tres. Al anochecer nos embarcamos y a las nueve llegamos a bordo.
1. ° de octubre.
La mañana se pasó leyendo y al mediodía vino un mercante de tierra en busca del aguardiente, quien me informó que me convendría mucho mejor ir a Kherson por tierra, pasando por las fronteras de Polonia, en que solo me harían hacer dos días de «contumacia» 43 y que en siete estaría con toda seguridad en Kherson, por el solo coste