Colombeia

hombre que io tenia apostado ganando una piastra diaria, de que la embarcasion comensava á levarse—parti inmediatamente; encontré por el camino Mr. Timoni, que vino acompañándome; madama Hübsch qe. estava á su ventana y recivio mis galantes cumplidos; y luego tomé un caikio que me puso abordo á las 7.—di su piastra por dia á mi hombre, y se fue tan contento!.—á las 8. nos hicimos á la vela con Vto. fresco del S.—pasamos los primeros castillos (que son unos viejos fortalicios uno fte. de otro qe. poca defensa pueden hacer—luego los nuevos castillos tambn, enfrentes que son obra de Mr. Tott (unas baterias en el gusto europeo; mas no juiciosamte. dispuestas según me paresio)—(rr)—luego se observa sobre una altura de la parte de Europa, un edificio quadrado a guiza de fortín, con un bosqeto alrededor, que llaman la Torre de ovidio, ó el parage donde pasó su destierro; y no tiene mas apariencia de ello, que la T… de Leandro qe. está mas abaxo:— y al pie de esta cerca de la orilla del mar, se constriñe una nueva batería con faginas y gazon en el gusto europeo mas la dirección de sus fuegos según me pareció tambn. van errados—al ángulo saliente está montado un cañón á barbeta en cureña de Grivobal, lo qe. me hace creer que St. Remy tiene mano en el asunto—después se ven unas rocas destacadas que se avanzan un poco al mar (sin duda las Sympleagades (rr) Por este parage estava igualmte. el Palacio nominado, del infortunado Rey Phineo—y las Arpias inumanas que le perseguían su Comida!... Sin duda de la raza de Gaviones que oi se ven con tanta abundancia pr. Alli.
hombre que yo tenía apostado, ganando una piastra diaria, de que la embarcación comenzaba ya a levarse. Partí inmediatamente. Encontré por el camino al señor Timoni que vino acompañándome. La señora Hubsch, que estaba a su ventana, recibió mis galantes cumplidos y luego tomé un caique que me puso a bordo a las siete. Di su piastra por día a mi hombre y se fue tan contento. A las ocho nos hicimos a la vela con viento fresco del Sur. Pasamos los primeros castillos, que son unos viejos reductos, uno frente de otro, que poca defensa pueden hacer. Luego los nuevos castillos, también enfrente, que son obra del señor Tott, unas baterías en el gusto europeo, mas no juiciosamente dispuestas, según me pareció. Por este paraje estaba igualmente el Palacio llamado del infortunado Rey Fineo, y las arpías inhumanas que le perseguían su comida... Sin duda de la raza de «gaviones» que hoy se ven con tanta abundancia por allí. Luego se observa, sobre una altura de la parte de Europa, un edificio cuadrado a guisa de fortín, con un bosquecillo alrededor, que llaman la Torre de Ovidio o el paraje donde pasó su destierro y no tiene más apariencia de ello que la Torre de Leandro que está más abajo. Y al pie de ésta, cerca de la orilla del mar, se construye una nueva batería con fajinas y «gazon» en el gusto europeo, mas la dirección de sus fuegos, según me pareció, va errada. Al ángulo saliente está montado un cañón a barbeta en cureña de Gribeauval, lo que me hace creer que el señor SaintRemy tiene mano en el asunto. Después se ven unas rocas destacadas que se avanzan un poco al mar —sin duda las «Simplégadas» 42. Grandes rocas que, según la mitología griega, flotaban a la entrada del mar Negro y aplastaban a los navíos abalanzándose sobre ellos. Los Argonautas que iban en busca del Vellocino de Oro mataron las Arpías que atormentaban al viejo rey Fineo, hijo de Neptuno, y éste, en agradecimiento, les indicó cómo franquear las peligrosas Simplégadas. Estas, después que pasó el navío «Argo», se inmovilizaron para siempre.