de las Naves de Guerra Turcas… y esta es la razón porqué muchísimos que viajan por aqui se buelven sin ver el interior de Constantinopla, ni tratan con los Turcos &c… hai personas de mi conosimto. en Pera (mada Michét entre otras) que han vivido mas de 14. años aqui, y aun no han puesto el pie en Constantinopla.—io estava sorpreso al principio de ver el poquísimo, ó ningún conosimiento, que dha Ciudad tenían las gentes, y en particular los Dragomanes, que son los guias universales!... de donde resulta, que casi todos los viajeros, vienen á Pera, toman pr. Mentor un sr. Dragomán, y con las noticias qe. este les dá, se marcha creiendo conosér á fondo el Govierno, y la Nación… como si uno pudiese dar lo que no tiene? (r)—en fin después de concluir nuestra tertulia, y avér á la distancia hecho tambn. mi apología á mada lavíaa conda de Ludolf, por avér tenido el descuido, de venir el (r) Mr. Múrate Dragomán prim' de Suecia me párese tiene alguna, solida instrucción acerca del govierno Turco… dia antecedente con polvos de olor en mi peinado, lo qe. la causó al paresér (ó según elia dice) afecto nervioso; como le sucede spre. que alguno se le aproxima con el menor olor! nos fuimos á casa Philosofando Bren… y io—y este me contó algo de los celos qe. mr. W… tenia de ma W… sobre su quenta, que no me paresen absolutamte. sin fundamto—a dormir.
23.
A las 6. de la mañana vino á avisarme mi
de las naves de guerra turcas. Y ésta es la razón por qué muchísimos que viajan por aquí se vuelven sin ver el interior de Constantinopla, ni tratan con los turcos, etc. Hay en Pera, personas de mi conocimiento —la señora Michel, entre otras— que han vivido más de 14 años aquí y aún no han puesto el pie en Constantinopla. Yo estaba sorprendido al principio, de ver el poquísimo o ningún conocimiento que de dicha ciudad tenían las gentes y en particular los Dragomanes, que son los guías universales. De donde resulta que casi todos los viajeros vienen a Pera, toman por mentor a un señor Dragomán y con las noticias que éste les da, se marchan creyendo conocer a fondo el gobierno y la nación… como si uno pudiese dar lo que no tiene. El señor Múrate, primer Dragomán de Suecia, me parece tiene una sólida instrucción acerca del gobierno turco. En fin, después de concluir nuestra tertulia y también de haber hecho a distancia mis excusas a la anciana Condesa de Ludolf, por haber tenido el descuido de venir el día antecedente, con polvos de olor en mi peinado, lo que le causó al parecer —o según ella dice— efecto nervioso, como le sucede siempre que alguno se le aproxima con el menor olor, nos fuimos a casa filosofando Brentano y yo. Este me contó algo de los celos que el señor W… tenía de la señora W… sobre su cuenta, que no me parecen absolutamente sin fundamento. A dormir.
23 de septiembre.
A las seis de la mañana vino a avisarme mi