Colombeia

de gusto Ynglesas—comimos en una mesa de las mas ricas y delicadas que pueden presentarse… y después fuimos á observar los diversos, y bellísimos. puntos de vista que desde los principales apartamentos se gozan: de los quales me mostró unas prespectivas que havia hecho sacar con baste. exactitud, y qe. meresen desde luego el buril—baxamos al café á un kiosk qe. Cae sobre el jardín; y de paso observé su metresse una francesa bien parecida de quien tiene dos hijos:—ablamos mucho de rusia y me enseñó un pedazo de verdeantico de Siberia, con var8. otras cosas &c… después pasamos á otro pequeño kiosk qe. Esta á la pte. Del N. del jardín, y es una Pieza mui graciosa y elegantemte. Adornada, aunqe. Sin inteligencia… porque. Como me decia Mr. Eaton un Yngles instruido en arquitecto que estava allí, el embiado has no kind of test; y asi está añadiendo tanta bagatela al jardín, que destruirá aquella sencillez y armonía natural con sus afectados adornos; como lo ha hecho ia con la casa.. Hasta las cinco lo pasamos en dho. Jardín, y luego nos embarcamos para llegar mas pronto, al Paseo; qe. Estava sumamente lleno de gentes con motivo de averse exparsido la voz de que se elevava un Bailón de papel como sucedió
de gusto, inglesas. Comimos en una mesa de las más ricas y delicadas que puedan presentarse y después fuimos a observar los diversos y bellísimos puntos de vista que se gozan desde los principales apartamentos, de los cuales me mostró unas perspectivas que había hecho sacar con bastante exactitud y que, desde luego, merecen el buril. Bajamos al café a un kiosco que cae sobre el jardín y de paso observé su querida, una francesa bien parecida, de quien tiene dos hijos. Hablamos mucho de Rusia y me enseñó un pedazo de «verde antico» de Siberia, con varias otras cosas, etc. Después pasamos a otro pequeño kiosco que está en la punta del norte del jardín y es una pieza muy graciosa y elegantemente adornada, aunque sin inteligencia, porque, como me decía el señor Eaton, un inglés instruido en arquitectura que estaba allí, el Enviado «has no kind of taste» y así añadiendo tanta bagatela al jardín, que destruirá aquella sencillez y armonía natural con sus afectados adornos, como lo ha hecho con la casa. Hasta las cinco lo pasamos en dicho jardín y luego nos embarcamos para llegar más pronto al Paseo, que estaba sumamente lleno de gente, con motivo de haberse esparcido la voz de que se elevaba un balón de papel, como sucedió