Colombeia

contení, donde comi para prueba.—Por la tarde fui á tierra, y encontré que mis amigos avian temprano marchado á Belgrado, y qe. Ludolf. avia tenido comida seremonial de resultas de la Llave de gentil hombe. qe. el rey de Nape. le acava de conferir qe. mr. de Choisseul puso pr. comisión—fui á casa de mada Gaudé qe. no encontré—pasé á ver á mr. de Brentano que se halla un poco malo; tomamos thé juntos, nos engolfamos en la conversación de modo qe. señamos tambn.—y me quedé á dormir en su Casa. 13. Temprano me levanté para ver si avia mutación en el viento, y no aviendo novedad aprobeché de la ocasión para dar un paseo en el jardín de Russia que ciertamte. es delicioso; y hace infinito honor al buen gusto de Mr. Barker. que ha sacado quantas ventajas se podían del terreno.—á casa donde almorzamos con hermosos higos, thé &c… y leiendo hasta hora de Comer, aqui en Casa de Ludolf—huvo sociedad; paseo por la tarde; y aun mas sociedad, con Brentano unido hasta las 10. que nos fuimos á continuarla Brentano y io en su Casa, donde señamos, y á la Cama. 14. Por la mañana viendo que el viento continuava aun del N… resolvimos hir á Comer con nros. amigos á Belgrado el Jovn. Ludolf, y io—Tomamos á las 10. a. m. nuestros caballos y gosando del paseo mas delicioso llegamos antes del medio dia en casa de Mr. Heidenstam qe. con mada H… nos recibió con sumo gusto—aqui encontré á mr. Cadogan hermano
contentos. Por la tarde fui a tierra y encontré que mis amigos habían marchado temprano a Belgrado y que Ludolf había tenido comida ceremonial de resultas de la «Llave de Gentilhombre», que el Rey de Nápoles le acaba de conceder y que el señor de Choiseul le puso por comisión. Fui a casa de la señora Gaudé, que no encontré. Pasé a ver al señor de Brentano que se halla un poco malo; tomamos té juntos, nos engolfamos en la conversación de modo que cenamos también y me quedé a dormir en su casa. 13 de septiembre Temprano me levanté para ver si había mutación en el viento y no habiendo novedad aproveché la ocasión para dar un paseo en el jardín de Rusia, que ciertamente es delicioso y hace infinito honor al buen gusto del señor Barker, que ha sacado cuantas ventajas se podían del terreno. A casa, donde almorzamos con hermosos higos, té, etc., y leyendo hasta la hora de comer, aquí en casa de Ludolf. Hubo sociedad, paseo por la tarde y aún más sociedad hasta las diez, con Brentano que se unió y nos fuimos a continuarla Brentano y yo, en su casa, donde cenamos y a la cama. 14 de septiembre Por la mañana, viendo que el viento continuaba aún del N., resolvimos el joven Ludolf y yo ir a comer con nuestros amigos a Belgrado. Tomamos a las diez a.m. nuestros caballos y gozando del paseo más delicioso, llegamos antes del mediodía a casa del señor de Heidenstam, que con su señora nos recibió con sumo gusto. Aquí encontré al señor Cadogan, hermano