Colombeia

de su Edecán. Le encomendó las Copias de sus Mapas, y otras operaciones de la maior importancia. El dia que salió de este Puerto, dejó S. E. detenido en su boca un barco menor con solo el fin de que le llevase (como llevo) uno de dhos Mapas que estaba concluyendo: haviendo sido esta la Causa porque no se acompañaron los primeros, con el oficio pral. reservado Nº 21., como informo á su fin; y le há dejado aqui coma á él resto del Exto., con precisa orden, y reencargo á mi, de que evacuadas dichas Comisiones, pase á Guarico á las de S. E. Por estas Causas obedeciendo, y venerando sobre mi cabeza, y corazón la orden del Rey, en que concluye la citada de 2 de Novre. Para que le aparte de mi, y remita á esos Reynos: y hallándose esta cumplida en quanto á la separación del Lado, por estar destinado ya á él del Teniente general Dn. Bernardo de Galvez, con tan recomendables fines, no puedo darle la entera egecucion de remitir su persona á esos Reynos. Bastariame para hacer esta representación, y esperar sus resultas, el conocimto. De ser falsos los informes que motivaron la resolución del Rey. Asi me lo tiene S. M. prevenido en sus justas y sabias Leyes: porque no quiere que padezca un inocente vasallo por falsos informes: y para esto entiendo que se me expresa la causa en el mismo Rl. Orden, quando si S. M. quisiese lo contrario, me daria solo el precepto, reservándose como Soberano el motivo de él, y haciéndome mero egecutor. Pero como sobre los falsos informes, ocurra el hallarse este oficial á el mundo, y con las expuestas Comisiones del Comandante General del Exercito, á cuias ordenes debe pasar prontamente, no entiendo que deva hacer, (ni que seria de el agrado del Rey) otra cosa, que pasar, como paso, copia de dhas. Reales ornes., y de esta su contestación á el mismo Comandante general de el Exercito, para que instruido de todo, les dé la obediencia que estime correspondiente. Quedo con la satisfacción de que V. E. conozca no ser causada la falta de remisión de Miranda, por empeño de tenerlo a mi Lado, pues ha salido de él, para mas servir á el Rey, y no lo merecería desserviendole. Que si puede llamarse entusiasta por estudioso é instruido, no merece calificarse de apacionado á los Ingleses, sino de servidor á su Soberano, como que á esto dirige sus entusiasmos, y solo poseido de ellos, y por él havria expuesto su vida en á los mayores
de su Edecán. Le encomendó las copias de sus mapas y otras operaciones de la mayor importancia El día que salió de este Puerto, dejó S.E. detenido en su boca un barco menor, con sólo el fin de que le llevase (como llevó) uno de dichos mapas que estaba concluyendo, habiendo sido ésta la causa por que no se acompañaron los primeros con el oficio principal reservado Nº 21, como informo a su fin; y le ha dejado aquí como al resto del ejército, con precisa orden y reencargo a mí, de que evacuadas dichas comisiones, pase a Guarico a las de S.E. Por estas causas, obedeciendo y venerando sobre mi cabeza y corazón la orden del Rey, en que concluye la citada del 2 de noviembre, para que le aparte de mí y remita a esos reinos, y hallándose cumplida en cuanto a la separación del lado por estar destinado ya al del Teniente General Don Bernardo de Gálvez, con tan recomendables fines, no puedo darle la entera ejecución de remitir su persona a esos reinos. Bastaríame para hacer esta representación y esperar sus resultas, el conocimiento de ser falsos los informes que motivaron la resolución del Rey. Así me lo tiene S.M. prevenido en sus justas y sabias leyes, porque no quiere que padezca un inocente vasallo por falsos informes, y para esto entiendo que se me expresa la causa en la misma Real Orden, cuando si S. M. quisiese lo contrario, me daría sólo el precepto reservándose como Soberano el motivo de él, y haciéndome mero ejecutor. Pero como sobre los falsos informes, ocurra el hallarse este oficial al mando y con las expuestas comisiones del Comandante General del Ejército, a cuyas órdenes debe pasar prontamente, no entiendo que deba hacer (ni que sería del agrado del Rey) otra cosa que pasar, como paso, copia de dichas Reales Ordenes y de ésta su contestación al mismo Comandante General del Ejército para que instruido de todo, les dé la obediencia que estime correspondiente. Quedo con la satisfacción de que V.E. conozca no ser causada la falta de remisión de Miranda, por empeño de tenerlo a mi lado, pues ha salido de él, para más servir al Rey, y no lo merecería de sirviéndole. Que si puede llamarse entusiasta por estudioso e instruido, no merece calificarse de apasionado a los ingleses, sino de servidor a su Soberano, como que a esto dirige sus entusiasmos y sólo poseído de ellos y por él habría expuesto su vida en… A los mayores