Colombeia

vea V. que el collón de Garnes llama todo el mundo á las bombas llevado de su miedo natural, y comunica un tal Pánico a los demás Pasageros que todos llenos de confucion aguardavan pr instantes su momento ultimo—yo salté de mi camarote donde me hallava durmiendo, y preguntando por el caso, luego les hice ver que no avia motivo para aquella alarma—sin embargo alguno de ellos quedó tan impresionado, que poco tiempo después aviendo ocurrido algún embarazo en la caña del timón, nos dio igual alarma, pidiendo una sierra the saw, the saw, gritava de tal modo que todos tuvimos que ocurrir a la nueva alarma, bien que io solo me asome a la puerta de mi camarote— confieso ingenuamte. que el caso primo es uno de los en que la confusión se apoderó mas de todos de quantos he visto, observn 42 5. N. Enero 1. con el mismo tiemporal aunque algo mas moderado, Viento ONO. Corrimos 168 mills, corr. Acial ESE.—y a las 2. de la mañana un golpe de
vea V. que el collón de Garnes, llevado de su miedo natural, llama todo el mundo a las bombas y comunica un tal pánico a los demás pasajeros que, llenos de confusión, aguardaban por instantes su último momento. Yo salté de mi camarote donde me hallaba durmiendo y preguntando por si caso, les hice ver luego que no había motivo para aquella alarma. Sin embargo alguno de ellos quedó tan impresionado, que poco tiempo después, habiendo ocurrido algún problema en la caña del timón, nos dio igual alarma pidiendo una sierra. "The saw, the saw", gritaba. De tal modo que todos tuvimos que ocurrir a la nueva alarma, aunque yo sólo me asomé a la puerta de mi camarote. Confieso ingenuamente que el caso primero es uno, de cuantos he visto, en que la confusión se apoderó más de todos. Observación: 425 N. 1° de enero de 1785. Con el mismo temporal, aunque algo más moderado, y viento O.N.O., recorrimos 168 millas corregidas hacia el ESE. A las dos de la mañana un golpe de