Colombeia

más podrá llevarse á demostración.—El intento de mr. de Ternai era que estas tres baterías le protegiesen su Escuadra en un ataque, pero su misma posición indicava la desconfianza—De Gotisland se tiene el prospecto mas completo y ventajoso de la Ciudad que puede buscarse á las 2 bolvimos á tierra, y á las 4 me fui con el Doctr. Senter, a ver una roca, ó pedazo de montaña rajada, y separada de parte á parte (naturalmte. pr. medio de algún temblor de tierra) que está 2 millas de la Ciudad sobre la orilla del mar, llamada comunmte. Purgatory. su altura será como 50. Ps. y de ancho 60., la abertura será de 3 á 4 de ancho, el mar entra por su base dentro de toda la raja; lo particular es que una parte está lisa y unida como una fina pared, y la otra irregular, y sinuosa como si se hubiese partido de otro pedazo igual.—luego nos bolvimos pr. la playa, y aqui tuve el gusto de ver segunda vez coger, salar, y embarrilar el Pescado que llevo mencionado antecedentemte. (o).—nos bolvimos al anocbeser al lugar, y io me retiré después a casa donde lo pasé leyendo y tomando thé, pues me sentía algo friolento, y acalenturado. 7. La mañana se ha pasado escriviendo mi diario &c—por la tarde á eso de las 4 tomé un caballo, y me dirigí á la abitacion ó Casa
El propósito de Mr. de Ternay era que estas tres baterías protegiesen su escuadra en un ataque, pero su misma posición indicaba la desconfianza. De Goat Island se tiene la perspectiva más completa y ventajosa de la ciudad que puede buscarse. A las dos volvimos a tierra y a las cuatro me fui con el Dr. Senter a ver una roca, o pedazo de montaña rajada y separada de parte a parte —naturalmente por algún temblor de tierra— que está a dos millas de la ciudad, sobre la orilla del mar, llamada comúnmente Purgatory. Su altura será como de cincuenta pies y su anchura de sesenta, la abertura será de tres a cuatro de ancho. El mar entra por su base dentro de toda la hendidura; lo particular es que una parte está lisa y unida como una fina pared y la otra irregular y sinuosa como si se hubiese partido de otro pedazo igual. Luego nos volvimos por la playa y aquí tuve el gusto de ver por segunda vez, coger, salar y embarrilar el pescado como he mencionado anteriormente. Tal es su abundancia, que ha habido día en que se han cogido en estas playas hasta 800 barriles de pescado. Al anochecer regresamos a la ciudad y yo me retiré después a casa donde lo pasé leyendo y tomando té, pues me sentía algo friolento y con calentura. 7 de septiembre. La mañana se ha pasado escribiendo mi diario. Por la tarde, a eso de las cuatro, tomé un caballo y me dirigí a la casa