Colombeia

A fines de Diciembre ia comenzó á Caer tanta nieve, qe en las Calles de la Ciudad, y caminos circunvecinos avia mas de dos pies en la superficie; con cuia sircunstancia toda la caruageria se altera, y en lugar de la rueda se usa el patín; llamóle asi, por q° el efecto del Sledge sobre ia nieve, y el hielo no es otro que el que resulta quando una persona corre sobre Patines—en el Campo, en la Ciudad, y por todas partes no se ven mas que Sledges; y van con una velocidad tan grande que á veces parece imposible puedan los caballos resistir — toda la maquina es de madera, construida bastante ligeramente, y los pies que forman exactamte la figura de los Patines, están forrados con una plancha de hierro delgada; de modo que estando el camino igual, y batido ia por algunos Carruages que haian pasado primero, el Sledge se resbala por ensima de la nieve y el caballo casi no arrastra peso alguno, pues la repetición continua de pequeños rempujones es lo que basta para conservar spre. El movimiento—dos caballos (que es lo que comumte. Se pone) suelen arrastrar seis, ú ocho personas con la maior facilidad del mundo, á razón de nueve, y diez millas por hora—. Con esta circunstancia pues, y deseoso de probar esta favorita divercion del Pais, dispuse hir a visitar a mi Amiga Q—a miss P.Vining, que se retiró
A fines de diciembre comenzó a caer tanta nieve que en las calles de la ciudad y caminos circunvecinos, había más de dos pies en la superficie, con cuya circunstancia los carruajes se alteran y en lugar de la rueda se usa el patín; llamóle así porque el efecto del "sledge" (trineo) sobre la nieve y el hielo, no es otro que el que resulta cuando una persona corre sobre patines. En el campo, en la ciudad y por todas partes no se ven más que sledges y van a una velocidad tan grande que a veces parece imposible que los caballos puedan resistir. Toda la máquina es de madera, construida bastante ligeramente y los pies que forman exactamente la figura de los patines, están forrados con una plancha de hierro delgada, de modo que estando el camino igual y batido ya por algunos carruajes que hayan pasado primero, el trineo resbala por encima de la nieve y el caballo casi no arrastra peso alguno, pues la repetición continua de pequeños empujones es lo que basta para conservar siempre el movimiento. Dos caballos, que es lo que comúnmente se pone, suelen arrastrar seis u ocho personas con la mayor facilidad del mundo, a razón de nueve y diez millas por hora. Con esta circunstancia y deseoso de probar esta favorita diversión del país, dispuse ir a visitar a mi amiga Qa, Miss P. Vinning, que se retiró