Havana — Año de 1783
Junio 1º
A las nueve de la mañana me hize á la vela en la Balandra Americana la Prudente su Capn. J. Wilson: mi buen amigo D. Ignacio Menocal estuvo a verme, y despedirse hasta el ultimo momento, ofreciéndome su proceder cada dia mas y mas fundamentos para admirar su providad, y sano juicio en el centro mismo del vicio y la Corrupción..., o grata idea a mi memoria! Asi mismo se hizo a la vela toda la Escuadra, y Comboi Español que a las ordenes del tente General D. Josef Solano se dirige a Cádiz, llevando a su bordo la maior parte del Exto. de Operaciones, y por valor de cerca de 60 millones pesos en especie, y frutos; cuios productos avian estado retenidos en nuestra America desde la declaración de la guerra.
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El viento y corrientes han sido tan favorables, que al amanecer solo descubramos dos pequeñas embarcaciones del todo de la Esquadra, y Comboi: al mismo tiempo vimos el Pan de Matanzas; y dirijimos nuestra ruta a desembocar el canal de Bahama—. Al dia siguiente al amanecer avistamos tierra, y por ella reconosimos ser Cabo Cañaveral y estar por consequencia desembocados.—El viento continuo siempre fresco por el O. de suerte que el dia 5. pasamos la Latitud de Charlestown donde
Havana — Año de 1783
1° de junio.
A las nueve de la mañana me hice a la vela en la balandra americana "Prudent", su capitán J. Wilson. Mi buen amigo Don Ignacio Menocal estuvo a verme y despedirse hasta el último momento, ofreciéndome su proceder cada día más y más fundamentos para admirar su probidad y sano juicio en el centro mismo del vicio y la corrupción. ¡Oh grata idea a mi memoria! Asimismo se hizo a la vela toda la escuadra y convoy español, que a las órdenes del teniente general Don José Solano, se dirige a Cádiz llevando a su bordo la mayor parte del Ejército de Operaciones y frutos y especies por valor de cerca de 60 millones de pesos, cuyos productos habían estado retenidos en nuestra América desde la declaración de la guerra.
2 de junio.
El viento y corrientes han sido tan favorables que al amanecer sólo descubrimos dos pequeñas embarcaciones de toda la escuadra y convoy; al mismo tiempo vimos el Pan de Matanzas y dirigimos nuestra ruta para desembocar en el canal de Bahamas. Al día siguiente al amanecer, avistamos tierra y por ella reconocimos ser Cabo Cañaveral y estar por consecuencia desembocados. El viento continuó siempre fresco por el oeste de suerte que el día 5 pasamos la latitud de Charlestown donde