holanda, indica el aseo y limpieza á que propende esta nación contraste a la francesa en este particular justamente… vaiase á Marsella, dicen pasaréz, y le encajan á uno un basin pr. la caveza!—en Paris es menester cagar en un Pot de Chambre en su mismo quarto &c.—acia la espalda de estos edificios hai otros que servían pa el harem y fueron consumidos por fuego qe. desde á fuera de las murallas qe. circuían el Jardín, arrojaron los incendiarios (pr. cuia razón las elevan tan altas)… el jardín aunqe. descuidado, manifiesta el gusto en que estarán los del gran Serrallo de Constantinopla.—de aqui pasamos en nuestros caballos todo el paseo de Sculari qe. llaman, y podia hacerse el mas delicioso del mundo por la posición—atravesamos la Ciudad; y nos a peamos pa ver por las ventanas la mosquea principal, que es la propa imitación que las otras.—luego tomamos un kaikio á dos pares de remos por 16. para, y pasamos á la torre de Leandro que llaman los francos; kizkulési (torre de la Doncella) que dicen los turcos.—montamos arriva de donde se logran aun hermosas vistas… vi tambn. un fanal que alli hai para govierno de los navegantes mas qe. casi nunca se ensiende;—y continué á gala ta donde desembarqué á las 51/2 de la tarde.—aqui entré en una osteria donde no faltavan turcos qe. veviesen vino, y muchachos bailarines y Pederastas; mas es increíble el abuso con qe. hacen pagar al menos 50 piastre al qe. quiere chapar uno; de los quales el pobre muchacho no tomará cinco.—Un pobre griego amó de una de
Holanda, indica el aseo y limpieza a que propende esta nación, en contraste a la francesa en este particular justamente. Váyase a Marsella, dicen «pasarez» y le encajan a uno un «bassin» por la cabeza. En París es menester cagar en un «pot de chambre» en su mismo cuarto, etc. Hacia la espalda de estos edificios hay otros que servían para el harem y fueron consumidos por el fuego que arrojaron los incendiarios desde afuera de las murallas que circundaban el jardín, por cuya razón las elevan tan altas. El jardín, aunque descuidado, manifiesta el gusto en que estarán los del Gran Serrallo de Constantinopla. De aquí pasamos en nuestros caballos todo el paseo de Escutari, que llaman, y podía ser el más delicioso del mundo por su posición. Atravesamos la ciudad y nos apeamos para ver por las ventanas la mezquita principal, que es la propia imitación de las otras. Luego tomamos un caique de dos pares de remos por 16 paras y pasamos a la Torre de Leandro, que llaman los francos, Kizkulesi (Torre de la Doncella) que dicen los turcos. Montamos arriba, de donde se logran aún hermosas vistas. Vi también un fanal que allí hay para gobierno de los navegantes, más que casi nunca se enciende. Y continué a Gálata, donde desembarqué a las cinco y media de la tarde. Aquí entré en una hostería, donde no faltaban turcos que bebiesen vino y muchachos bailarines y pederastas. Mas es increíble el abuso con que hacen pagar, al menos 50 piastras al que quiere chapar uno, de los cuales el pobre muchacho no tomará 5. Un pobre griego, amo de una de