puerta para ver este castillo, mas no ños fue permitido pr. la guardia qe. estava á la Puerta de dho castillo— volvimos á salir fuera de los muros pr. la puerta llamada de las 7. torres, y pasamos las de Selivre; Pta. Nueva, y fuera de esta á cosa de una milla hai una Yglesia griega subterránea en el sitio llamado Balikli, donde se pretende que hai una fuente en qe. Unos Peces la mitad asados, resucitaron, y se procrean alli con marcas de la parte asada… lo cierto es que hai una mui buena fuente, cuia agua es la que bebe el gran Señor pr. Ser la mejor—el sitio está lleno de Imágenes griegas, y de superstición; cada uno que entra paga un Para.—en fin continuamos nro. Giro pasando las Puertas del Cañón (donde se observan embutidas tres balas de piedra) y de Andrianopolis por donde entramos, siguiendo dhos muros pr. La parte interior hasta encontrar el que se llama Palacio de Constantino que no es mas que unas ruinas; aun se conservan las paredes exteriores y ventanas que seguramte. Anuncian el gusto griego—montamos ensima pr. Unas malísimas escalas, y descubrimos desde alli una hermosísima vista de la Ciudad, y foburgos adiacentes, notándose por esta parte lo despoblado que está pr. Razón de los incendios pasados; pues las casas están sembradas como en un villaje, y hai jardines pr. El medio,
puerta para ver este castillo, mas no nos fue permitido por la guardia que estaba a la puerta de dicho castillo. Volvimos a salir fuera de los muros por la puerta llamada de las Siete Torres y pasamos por la de Selivré y Puerta Nueva. Fuera de ésta, a cosa de una milla, hay una iglesia griega subterránea en el sitio llamado Balikli, donde se pretende que hay una fuente en que unos peces, la mitad asados, resucitaron y se procrean allí con marcas de la parte asada. Lo cierto es que hay una muy buena fuente cuya agua es la que bebe el Gran Señor, por ser la mejor. El sitio está lleno de imágenes griegas y de superstición. Cada uno que entra paga un pará. En fin, continuamos nuestro giro pasando por las Puertas del Cañón —donde se observan embutidas tres balas de piedra— y de Andrinópolis, por donde entramos, siguiendo dichos muros por la parte interior hasta encontrar el que se llama Palacio de Constantino, que no es más que unas ruinas. Aún se conservan las paredes exteriores y ventanas que seguramente anuncian el gusto griego. Montamos encima por unas malísimas escaleras y descubrimos desde allí una hermosísima vista de la ciudad y barrios adyacentes, notándose por esta parte lo despoblado que está por razón de los incendios pasados, pues las casas están sembradas como en una aldea y hay jardines por el medio.