Colombeia

los Castillos que llaman Hisar, y es donde comunte. se decapitan las Victimas del Despotismo, cuia execusion se anuncia pr. un cañonazo en el silencio de la noche… acia la embocadura del marnegro hai otros construidos por mr. de Tott. que llaman los nuevos Castillos—No hai duda que es una de las cosas mas hermosas que la naturaleza ha formado todo este canal, cuios bordes es una continuación de Lugares, Villas, Jardinaje que le hacen parecer mucho mas ameno—á la 8. desembarcamos en Tophaná, y fuimos á tomar chocolate al Palacio de Suecia; aviendo logrado tambn. el que dos muchachuelos turcos nos escupiesen y apedriaran pr. la Calle.— Por la tarde estuve con mr. Paul Seraphino 2o. Dragomán de Suecia á ver las ruinas del fuego anterior, las quales humeavan aun; mas ia avia casas nuevamte. fabricadas sobre ellas—tal es la necesidad de sus desgraciados proprietarios… que con suma conformidad comienzan de nuevo la obra: y cuia precareidad es sin duda la razón pr. qe. dan poca solidez á sus edificios domésticos. 17. 18. 19. en lér y revisar varias mems relativas á la Turquía. 20. comí en el Palacio de Suecia, donde tuve el gusto de conoser al caballero de Zuliani embajador de Venecia y hombre im.lruido, y moderado.—después de comer fui en coche con Mr. Y mada á ver una casa de campo qe.
los castillos que llaman Hisar y es donde comúnmente se decapitan las víctimas del despotismo, cuya ejecución se anuncia por un cañonazo en el silencio de la noche. Hacia la embocadura del Mar Negro hay otros, construidos por el señor de Tott, que llaman los Nuevos Castillos. No hay duda que una de las cosas más hermosas que la naturaleza ha formado es todo este Canal, cuyos bordes es una continuación de lugares, villas, jardines, etc., que le hacen parecer mucho más ameno. A las ocho desembarcamos en Tophane y fuimos a tomar chocolate al Palacio de Suecia, habiendo logrado también el que dos muchachuelos turcos nos escupiesen y apedrearan por la calle. Por la tarde estuve con el señor Paul Serafino, Segundo Dragomán de Suecia, a ver las ruinas del fuego anterior, las cuales humeaban aún, mas ya había casas nuevamente fabricadas sobre ellas. Tal es la necesidad de sus desgraciados propietarios, que con suma conformidad comienzan de nuevo la obra, precaria, sin duda la razón por la que dan poca solidez a sus edificios domésticos. 20 de agosto. Comí en el Palacio de Suecia, donde tuve el gusto de conocer al Caballero de Zuliani, Embajador de Venecia y hombre instruido y moderado. Después de comer, fui en coche con el señor y la señora a ver una casa de campo, que