Colombeia

al Kiosk donde encontramos á mustapháEffendi: SouratgiNasiri (Ynspector de la Artillería de Batallones.) y MustapháAgá coumbaratgibashi (comandte. de Bombarderos) cuio nombre de familia es Campbell, y hace ia mas de 20 años qe. se hizo turco, y está mui estimado, ocupando el mismo puesto qe. el famoso conde de Bonneval… Tomamos nuestro café, y procedimos á embarcarnos en nros. Kaickis respectivos… Pasando acia el arsenal, desembarcamos en la fundición que está baxo la dirección de MustaphaAgá, y le encontramos ia alli con mustapháEffendi… nos enseñó varias piesas de 24. que preparaba para la fundición, según nuestro methodo: y también un kaikio que avia hecho contruir de caoba, trabajada á la Ynglesa, piesa muy bien executada y que ciertamte. no desgraciaría á la carpintería Ynglesa… hablamos en Yngles, habiéndome el juzgado americano, y es miserable el gusto que manifestava en hablar de su patria; y no me pude desprender sin dificultad, colmándome de expresiones de afecto y amabilidad a la despedida… el otro mustaphaEssendi es sujeto sumamte. recomendable por su figura, amabilidad y noble modo.—Antes de llegar á este parage observe sobre la isquierda, asi como desendiamos de las aguasdulces, á poca distancia de la orilla una pequeña mosquea que llaman FeltiheDgiamisi mosqueaconquistadora, por ser la primera que
al kiosco donde encontramos a MustafáEffendi, SouratgiNasiri —Inspector de la Artillería de Batallones— y MustafáAgá, Coumbaratgibashi —Comandante de Bombarderos— cuyo nombre de familia es Campbell. Hace ya más de veinte años que se hizo turco y está muy estimado, ocupando el mismo puesto que el famoso Conde de Bonneval. Tomamos nuestro café y procedimos a embarcarnos en nuestros caiques respectivos. Pasando hacia el Arsenal, desembarcamos en la fundición que está bajo la dirección de Mustafá Agá y lo encontramos allí con Mustafá Effendi. Nos enseñó varias piezas de 24, que preparaba para la fundición, según nuestro método, y también un caique que había hecho construir, de caoba, trabajada a la inglesa, pieza muy bien ejecutada y que ciertamente no desgraciaría a la carpintería inglesa. Hablamos en inglés, habiéndome él juzgado americano, y es miserable el gusto que manifestaba al hablar de su patria, no me pude desprender sin dificultad, colmándome de expresiones de afecto y amabilidad a la despedida. El otro, Mustafá Effendi, es sujeto sumamente recomendable por su figura, amabilidad y noble modo. Antes de llegar a este paraje, observé sobre la izquierda, así como descendíamos de las Aguas Dulces, a poco distancia de la orilla, una pequeña mezquita que llaman FettiheDgiamisi, mez­quita conquistadora, por ser la primera que