Colombeia

luego al Hippodromo otra vez, á ver si podía ver la mosquea de SultanAchmet interiormte., mas no pude conseguirlo por que no estava alli el custode; me contenté con mirarla por fuera, y considerar sus 6 minares, á tres galerías, que son de los mas bien proporcionados y valientes de su especie, repasé otra vez el hippodromo reconsiderando lo famoso del sitio, y el parage donde estaba situado el Palacio de Constantino… mas no pude leer ninguna de las inscripciones de los obeliscos que llevo mencionados… dha plaza está sin empedrar, y bastante neglijada, y puerca.—De aquí a la colonona bruciata que llaman, por averia quemado el fuego varias veces… esta es de Pórfido en varios pedazos con aros de fierro que la siñen, toda está tan maltratada que no puede formarse opinión, ni de su proporción, ni de una inscripción griega que en ella se percive —dicese que en su altura estava la Estatua de Constantino en bronce, que un Rayo derrivó; y que en vez de los aros qe. aora tiene, avia antes coronas de laurel que artificiosamte. cubrían las uniones del pórfido.— de aqui pasamos á la Mosquea que llaman Solimani, y es en mi concepto uno de los mejores edificios de Constantinopla… dice Mr. Paissonel que el Principe que la hizo construir tenia gusto por la Arquitectura, y que se procuró varios planos de los mejores edificios de la Ytalia para formar este; mas que los musulmanes repugnaran el modelo, por ser demasiado infidel… en fin de elio resultó un compuesto musulmáninfidel, pues el templo se asimila á SantaSophia, y el vestíbulo, ó columnada de la entrada es una
Luego al Hipódromo, otra vez, a ver si podía ver la mezquita del Sultán Ahmed, interiormente, más no pude conseguirlo porque no estaba allí el custodio. Me contenté con mirarla por fuera y considerar sus seis minaretes de tres galerías, que son de los más bien proporcionados y valientes en su especie. Repasé otra vez el Hipódromo, reconsiderando lo famoso del sitio y el paraje donde estaba situado el Palacio de Constantino, mas no pude leer ninguna de las inscripciones de los obeliscos que llevo mencionados. Dicha plaza está sin empedrar y bastante abandonada y puerca. Dé aquí a la columna «bruciata», que llaman, por haberla quemado el fuego varias veces. Esta es de pórfido en varios pedazos, con aros de hierro que.la ciñen. Está toda tan maltratada que no puede formarse opinión ni de su proporción ni de una inscripción griega que en ella se percibe. Dícese que en su alto estaba la estatua de Constantino, en bronce, que un rayo derribó y que en vez de los aros que ahora tiene, había antes coronas de laurel que artificiosamente cubrían las uniones del pórfido. De aquí pasamos a la mezquita que llaman de Solimán y es, en mi concepto, uno de los mejores edificios de Constantinopla. Dice el señor Paissonel 18 que el Príncipe que la hizo construir tenía gusto por la arquitectura y que se procuró varios planos de los mejores edificios de la Italia para formar éste, mas los musulmanes repugnaban el modelo por ser demasiado «infiel»... En fin, de ello resultó un compuesto musulmáninfiel, pues el templo se asimila a Santa Sofía y el vestíbulo o columnata de la entrada es una