Colombeia

como 2. mills. mas adelante hechamos pie a tierra, y con la asistencia de un Pastor que por alli andava, suvimos un pendiente algo difícil, y alli encontramos la dha cueba que tiene dos bocas por donde se entra baxandose mucho, y dentro hai dos especies de apartamentos; baxos también, y que comunican entre si, donde nada se ofrece que notar… luego baxamos, y siguiendo el camino de buelta sobre la derecha, como meda milla de distancia á la falda del monte esta un torreón antiguo, cuia arquitectura en bella forma quadrilonga, mas bien párese griega.—montando y montando montañas áridas, y pedregosas, llegamos á las 6. a. m. al mismo lugar donde el dia antes comi, y aviendo tomado alli mi thé, seguimos adelante pr. el propo camo que vinimos, hasta llegar (á las 9.) al jardin de mi griego donde encontré mi reposo ia preparado baxo de un árbol; Leche, frutas &c… que aseguro bienen bien aproposito después del calor, y la fatiga—á las 4. continuamos, y á las 6 1/2. Llegams. Á nro. Alojamiento de Athenas; aviendo pasadolo bastante agradablemte., á que contribuio tambn. El buen humor y canto del guia, en cuia manera de cantar griega se descubre me párese un gran fondo de armonía, y de nobleza, paríicularmte. En las cansiones de Alhenas; por que cada lugar tiene la suia.—al abordar la Ciudad pr. Este parage, que bien se presenta aun la Cindadela; y el bellisisimo templo de Minerva que resalta sobre todo! 26. Por la mañana acabe de lér, y examinar la obra de Mr. Le Roy architeete francáis—Ruines des plus beaux monuments de la grece. Obra posterior y hecha con bastante cuidado pr. Lo que mira a Alhenas. Me despedi de todos los amigos—de mi vecina mada Gerau—y de mi buena Patrona la Dragomana; á quien di dos sequines pr. Todo el tiempo que estuve en la Casa, y quedó tan contenta.—
como dos millas más adelante, echamos pie a tierra, y con la asistencia de un pastor, que por allí andaba, subimos una pendiente algo difícil y allí encontramos la dicha cueva que tiene dos bocas por donde se entra bajándose mucho, y dentro hay dos especies de apartamentos, bajos también, que comunican entre sí, donde nada se ofrece de notar. Luego bajamos y siguiendo el camino de vuelta sobre la derecha, como a media milla de distancia a la falda del monte, está un torreón antiguo, cuya arquitectura, en bella forma cuadrilonga, más bien parece griega. Montando y montando sobre montañas áridas y pedregosas, llegamos a las seis a.m. al mismo lugar donde comí el día antes. Habiendo tomado allí mi té, seguimos adelante por el mismo camino que vinimos, hasta llegar a las nueve al jardín de mi griego, donde encontré mi reposo ya preparado bajo de un árbol: leche, frutas, etc. que aseguro vienen bien a propósito, después del calor y la fatiga. A las cuatro continuamos y a las seis y media llegamos a nuestro alojamiento de Atenas, habiéndolo pasado agradablemente, a lo que contribuyó también el buen humor y canto del guía, en cuya manera de cantar griega se descubre, me parece, un gran fondo de armonía y de nobleza, particularmente en las canciones de Atenas, porque cada lugar tiene las suyas. Al abordar la ciudad por este paraje, ¡qué bien se presenta aún la ciudadela y el bellísimo templo de Minerva que resalta sobre todo! 26 de junio. Por la mañana acabé de leer y examinar la obra del señor Le Roy 10, arquitecto francés, «Ruines des plus beaux monuments de la Gréce», obra posterior y hecha con bastante cuidado por lo que mira a Atenas. Me despedí de todos los amigos, de mi vecina la señora Gerau y de mi buena patrona la Dragromana, a quien di dos cequíes por todo el tiempo que estuve en la casa y quedó tan contenta.