Colombeia

varios otros comerciantes griegos del pais, é islas adjacentes, y un medico griego que avia hecho sus estudios en Padua. hombre instruido y amable, su nombre el Dr. Romaneli, me acompañaron hasta el embarcadero; y en aquella aduana me formaron la adjunta imperfecta Lista de los artículos de comercio que el Pais produce. 3 Junio. con poco viento navegamos por la noche, y dimos fondo antes del dia pr. averse buelto contrario serca del Lugar de Vostiza 30. millas de patrás—por el dia seguimos la Costa poco á poco, y por la noche nos soplo un viento tan fuerte pr. la prova estando ia cerca del lugar de Basilicó que fue menester bolvér atrás en busca de un abrigo para dar fondo, y asi lo conseguimos una ora después, aunque nó sin poco susto de mi criado Jorgo, (u Jorge). 4. aquí nos mantuvimos todo este dia pues soplava fuerte, y por la tarde, embie mi criado á ver un caravanseras turco que eslava en el camino, pr. Si huviese alojamiento—efectivamte. Lo encontró, y io marché á pie como 1/ milla para llegar á él— un griego era el posadero, y nos recibió mui bien: mas no tardé io mucho en repentirme quando comense á sentir la multitud de pulgas que llovían sobre mi, y que no avia mas asilo en este genero de posadas que dormir en el suelo sobre alguna salea &c… ademas de la ruidosa Compañía de quanto pasagero llega, que todos dormimos juntos en un mismo quarto ó quartél.
varios otros comerciantes griegos del país e islas adyacentes y un médico griego que había hecho sus estudios en Padua, hombre instruido y amable, su nombre el doctor Romanelli, me acompañaron hasta el embarcadero. Y en aquella Aduana me formaron la adjunta e imperfecta lista de los artículos de comercio que el país produce. 3 de junio. Con poco viento navegamos por la noche y dimos fondo antes del día, por haberse vuelto contrario cerca del lugar de Vostiza, a treinta millas de Patrás. Por el día seguimos la costa poco a poco y por la noche nos sopló un viento tan fuerte por la proa, estando ya cerca del lugar de Basilicó, que fue menester volver atrás en busca de un abrigo para dar fondo, y así lo conseguimos una hora después, aunque no sin poco susto de mi criado Jorgo o Jorge. 4 de junio. Aquí nos mantuvimos todo este día, pues soplaba fuerte, y por la tarde envié a mi criado a ver un caravasar turco que estaba en el camino, por si hubiese alojamiento. Efectivamente lo encontró y yo marché a pie como una y media milla para llegar a él. El posadero era un griego y nos recibió muy bien. Mas no tardé yo mucho en arrepentirme cuando comencé a sentir la multitud de pulgas que llovían sobre mí y que no había más asilo en este género de posada que dormir en el suelo sobre alguna zalea, etc., además de la ruidosa compañía de cuanto pasajero llega, pues todos dormimos juntos en un mismo cuarto o cuartel.