Victoria, 14 de julio.
El estado actual de la Guaira exige imperiosamente la formación de una fuerza marítima. El comandante de aquella plaza está encargado de armar dos ó más buques ligeros, negociándolos por cuenta del Estado, y de proporcionarse y aun proporcionar al ejército la mayor cantidad de víveres posible. Esto trae gastos, y el generalísimo me manda os diga que por vuestra parte y del ramo de rentas que está a vuestro cargo se le asista con toda la prontitud que exija asunto de tanta importancia.
Tengo el honor, etc.