21 de mayo.
Estimadísimo amigo: Soy amante de los hombres de bien por principios, y jamás dejaré de dar pasos á su favor. Conozco al ciudadano José Antonio Anzola desde que tuve uso de razón, y estoy seguro que sus sentimientos de honor son los más análogos al carácter de Vd. Le suplico, pues, que le dispense su protección en lo posible y este sea un medio de hacer conocer á todos sus cualidades, conforme las ha conocido siempre su más amador y apasionado:
Fr. Paúl.