seguro que Palestrina lo utilizó. Su música estaba muy de moda, cuando Lulli, Florentino, llevó a Francia la afición por la música italiana. Es verdad que antes que él, Juan Cavaccio, de Bérgamo, había hecho música tanto para canciones francesas como para italianas.
(g) Canciones venecianas. Un sabio napolitano ha dicho que muchas personas prefieren las Barcarolas a los aires de Gluck, Jommelli, Bach y Hasse. Mattei, «Ensayo de Poesía Latina e Italiana».
(h) Don Tomás de Iriarte, autor de un poema intitulado: «La Música». V. la nota en el canto IV p. XXII.
(i) Hay quizá algo menos de mármol esculpido en San Carlos de Milán que en San Pedro de Roma. Viendo la diferencia de las obras que allí se encuentran, ¿debe decirse que en Lombardía haya faltado genio en la arquitectura o escultura? El caballero Fontana, que bajo Sixto V superó a todos los arquitectos de su tiempo, ¿no era del estado de Milán? Los más bellos mausoleos que están en el Vaticano, el de Pablo III y el de Gregorio XIII, ¿no son de dos artistas milaneses? La causa principal y tal vez única de esta diferencia, es que en Milán no se podía abandonar una obra de una magnificencia sorprendente casi ya terminada, antes de la época de los Bramante y de Miguel Ángel. Los artistas que hubiesen