concluida su Magistral: Obrando en ello mas la Curiosidad, y accidente, que el Estudio, ó premeditación.
Los Documentos adjuntos instruyen este hecho: su comprehension por el Ingeniero en Gefe Brigadier Dn. Luis Huet: el Conocimiento que tomo: su participación á mi, y lo que recomendé la gravedad del descuido, cometiéndole el Castigo, y medios de precaver iguales accidentes, lo que verifico, y avisa en sus ultimas Cartas. A Montesinos le reprehendí con severidad, y no nos pareció hacer maior demostración contra este, el Ingeniero, y oficial encargado del Fuerte, por que no se publicase como delito lo que solo havia sido descuido.
V. E. deducirá de este hecho (que es el cierto, y único) quanto distan sus circunstancias de las que ha savido el Rey; pues no vio Campbell en general las fortificaciones; sino solo una corta parte de la que aun no le és: no fue con permiso; sino contra las ordenes de que se excepcionaria el Ingeniero si lo huviese: no pudo esta falta de permiso, admitir el influxo de Miranda: Y ultimamte. Que no fue en compañía de dicho Miranda, sino Montesinos, y hallándose aquel en el Campo.
Puedo asegurar á V. E., que según la conducta, é instrucción de Miranda, juzgo incapaz de que con él hirviera sucedido tal cosa. Há servido á mis ordenes mas de quatro años, merecido mis confianzas, desempeñándolas sin el mas leve humo de entusiasta apasionado de los Ingleses, y con mucha satisfacción, y honor mió: y asi me es preciso en defensa justa de mi confianza, y de su conducta, é inocencia, afirmar la falsedad de quanto se le imputa, y que es precisa emulación á su mérito, é instrucción.
Si yo confiase, y me valiese de un individuo de las notadas circunstancias, era consiguiente hacer sospechosa mi fidelidad á el Rey, y Patria: y yo mismo me desnudara como indigno de los honores y grados que S. M. se ha dignado confiarme (en prueba de lo contrario) para no dejar este borrón, á aquella fidelidad sumamte. Infalible, que tiene acreditada mi sangre y hierbe inmutable en mis venas.
La conducta é inocencia de Miranda, no solo se califica negativamente, por no haver intervenido á el hecho qe. Se supone;
concluida su magistral, obrando en ello más la curiosidad y accidente que el estudio o premeditación.
Los documentos adjuntoss instruyen este hecho: su comprensión por el ingeniero en jefe Brigadier Don Luis Huet; el conocimiento que tomó; su participación a mí y lo que recomendé la gravedad del descuido cometiéndole el castigo y medios de precaver iguales accidentes, lo que verificó y avisa en sus últimas cartas. A Montesinos le reprendí con severidad y no nos pareció hacer mayor demostración contra éste, el ingeniero y oficial encargado del Fuerte, porque no se publicase como delito lo que sólo había sido descuido.
V.E. deducirá de este hecho (que es el cierto y único) cuánto distan sus circunstancias de las que ha sabido el Rey, pues no vio Campbell en general las fortificaciones, sino sólo una corta parte de la que aún no lo es; no fue con permiso sino contra las órdenes de que se exceptuaría el ingeniero si lo hubiese; no pudo esta falta de permiso, admitir el influjo de Miranda; y últimamente, que no fue en compañía de dicho Miranda sino de Montesinos, hallándose aquel en el campo.
Puedo asegurar a V.E., que según la conducta e instrucción de Miranda, juzgo incapaz de que con él hubiera sucedido tal cosa. Ha servido a mis órdenes más de cuatro años, merecido mis confianzas, desempeñándolas sin el más leve humo de entusiasta apasionado de los ingleses y con mucha satisfacción y honor mío; y así me es preciso, en defensa justa de mi confianza y de su conducta e inocencia, afirmar la falsedad de cuanto se le imputa, y que es precisa emulación a su mérito e instrucción.
Si yo confiase y me valiese de un individuo de las notadas circunstancias, era consiguiente hacer sospechosa mi fidelidad al Rey y patria; y yo mismo me desnudara como indigno de los honores y grados que S.M. se ha dignado confiarme (en prueba de lo contrario) para no dejar este borrón a aquella fidelidad sumamente infalible, que tiene acreditada mi sangre y hierve inmutable en mis venas.
La conducta e inocencia de Miranda, no sólo se califica negativamente, por no haber intervenido en el hecho que se supone,