en reprobación de la conducta del Señor D. Bernardo; y al savér la acusacion levantada contra mi, que á todos constava ser falza!— El Iltmo. obispo Echeverría me ofreció entonces, por el Marqués Justiz, un Documento de su puño para vindicación mia; y seguridad de que el no tenia parte en el testimonio como se decía… Yo tengo sin embargo probabilidad, de que todo fue tramado por este Prelado intrigante, y bullicioso: originado en que nunca me presté á su contemplación, y le rechazava ridiculos perniciosos absurdos que en varias ocasiones pretendió insinuarme: y no quise aceptarlo!
Poco después llegó, como de sorpresa el mariscal de Campo D. Luis de Vnzaga, con ornes, para relevar de su govierno de la Havana al Señor Cagigal:—con cuia oportunidad logré hacer ante el mismo nuevo Governador, ynformacion plena, por sugetos del primer Carácter en la Havana, de ser falzo absolutamente el indigno informe que á vra maga. dieron contra mi, mis émulos, y ocultos Enemigos. — Embarcándome luego, en Compañía del Exmo Señor D. Juan Manuel de Cagigal que seguía para el Guarico, o España, según las ordenes de v. magestad.—Pero la contrariedad de los tiempos, y una barada qe. Tuvimos
en reprobación de la conducta del señor Don Bernardo y al saber la acusación levantada contra mí, que a todos constaba ser falsa. El ilustrísimo obispo Echeverría me ofreció entonces, por el Marqués Justiz, un documento de su puño para vindicación mía y seguridad de que él no tenía parte en el testimonio, como se decía. Yo tengo sin embargo pruebas de que todo fue tramado por este prelado intrigante y bullicioso, originado en que nunca me presté a su contemplación y le rechazaba ridículos perniciosos absurdos que en varias ocasiones pretendió insinuarme y no quise aceptarlo!
Poco después llegó como de sorpresa, el Mariscal de Campo Don Luis de Unzaga, con órdenes para relevar de su gobierno de La Habana al señor Cagigal, con cuya oportunidad logré hacer ante el mismo nuevo Gobernador, información plena por personas de primera importancia en La Habana,10 de ser absolutamente falso el indigno informe que dieron contra mí a Vuestra Majestad mis émulos y ocultos enemigos. Me embarqué luego en compañía del Excmo. Señor Don Juan Manuel de Cagigal que seguía para el Guárico o España, según las órdenes de Vuestra Majestad. Pero la contrariedad de los tiempos y una varada que tuvimos