A mi me hace buscar sobre la marcha, y sin mas prevención me pide, con tono, y aire de Comandante las. 10 llaves de mis Baúles; y me embia con un Ayudante arrestado abordo de una Fragada Correo, que el dia siguiente debia salir para la Havana. Tomando por pretexto la Rl. orden de v. magd. que he citado anteriormente, y á que nunca se avia dado cumplimiento ni por él, ni por el Governador de la Havana; atenta la representación que se tenia hecha a vra. magestad; cuia respuesta se aguardava favorable por instantes, siendo patente a entrambos la falzedad del fundamento!... pero no importa, disgusto la Gazeta su siega vana ambición, y fue menester gratificar á su venganza!. — Al siguiente dia del arresto, me embio por su Edecán Vgarte mi ropa, Criados, y dinero que avia en mis maletas, con un recado politico de su parte, y Carta del Secretario Paz… mas mis Libros (que eran bastantes y escogidos) Rs. Despachos, Planos &c, aun no han parecido; ni io concivo con que derecho ó facultad haia podido guardárselos hasta ahora su Exa?
A mi presentación en la Havana, tubo notable disgusto el Governador; y fue general la admiración de todos,
A mí me hace buscar sobre la marcha y sin más prevención me pide, con tono y aire de comandante, las llaves de mis baúles y me envía con un ayudante, arrestado a bordo de una fragata correo que al día siguiente debía salir para La Habana, tomando por pretexto la Real Orden de Vuestra Majestad que he citado anteriormente y a la que nunca se había dado cumplimiento, ni por él, ni por el Gobernador de La Habana, en atención a la Representación 9 que se tenía hecha a Vuestra Majestad, cuya respuesta favorable se aguardaba por instantes, siendo patente a entrambos la falsedad del fundamento… Pero no importa, disgustó la Gaceta su ciega vana ambición y fue menester gratificar con su venganza! Al siguiente día del arresto me envió por su Edecán ligarte, mi ropa, criados y dinero que había en mis maletas, con un recado político de su parte y carta del Secretario Paz, mas mis libros — que eran bastantes y escogidos —, Reales Despachos, planos, etc., aún no han aparecido, ni yo concibo con qué derecho o facultad haya podido guardárselos hasta ahora Su Excelencia.
A mi presentación en La Habana, tuvo notable disgusto el Gobernador, fue general la admiración de todos