Al siguiente dia di un paseo por la marina con mi amigo el genl. Knox, y ciertamte. que la cantidad de wharves que en ella se ven indica claramte el comercio extensivo que este Puerto hace: distinguense entre ellos los que llaman Farnum's, Parson's—the Governor's— y sobre todos the Long Wharf, cuya magnitud, y extencion es sobervia, y excede toda otra obra de la especie que haia en este Continente: largo 1700 pies, ancho l04 pies, y en baxa mar tiene spre. 17 ps. de agua á la Cabeza.—ademas de estos havrá como 70 entre grandes y pequeños.—Prosedimos en nuestro paseo á ver la Casa de la Ciudad ó the Siatehouse, que es un edificio de ladrillo sin grasia alguna, bastante capaz pa el proposito que fue construida; pero no para contener los dos ramos de la Legislación actual que alli se juntan.—en la sala del Senado se ven algunos malos retratos, de los primeros personajes que fundaron esta Colonia (clérigos la maior parte) y en el frente un gravado que representa el pasage de Tell en Suisia quando el governador le obligó á tirar sobre la manzana que estava en la cabeza de su tierno hijo… y de aqui resultó la revolución pr. donde aquellos felizes pueblos recobraron su Libertad—la idea no puede menos que ser grata á estos! y debería serlo á toda la humanidad… no hai mas adorno, ni aseo que el que comunmte. se ve en Europa en un Quartel de Tropas! La sala de la Asamblea, es mas extensa, y al modo dho, llena de bancos para sentarse los representantibos
Al día siguiente di un paseo por la marina con mi amigo el general Knox, y no hay duda que la cantidad de muelles que se ven en ella indica claramente el extenso comercio que hace este puerto. Entre ellos se distinguen los que llaman Farnum's, Parson's, The Governor's y sobre todo The Long Wharf cuya magnitud y extensión son soberbias y sobrepasa toda otra obra de la especie que haya en este continente. Su largo es de 1.700 pies y su ancho de 104 pies, y en bajamar tiene siempre 17 pies de agua a la cabeza. Además de éstos, habrá como setenta entre grandes y pequeños. Proseguimos en nuestro paseo para ver la Casa de la Ciudad o The State House, que es un edificio de ladrillo —situado en el remate o a la cabeza de State Street— sin gracia alguna, bastante capaz para el propósito que fue construida, pero no para contener los dos ramos de la Legislación actual que allí se reúnen. En la sala del Senado se ven algunos malos retratos de los primeros personajes que fundaron esta colonia —clérigos la mayor parte— y en el frente un grabado que representa la escena de Guillermo Tell en Suiza, cuando el gobernador lo obligó a tirar sobre la manzana que estaba en la cabeza de su tierno hijo… y de aquí resultó la revolución por la cual aquellos pueblos felices recobraron su libertad. La idea no puede menos de ser grata a esto y debería serlo a toda la humanidad… Aquí no hay más adorno ni aseo que el que se ve por lo general en Europa en un cuartel de tropa!
La sala de la Asamblea es más extensa, y está llena de bancos para sentarse los representantes.