puede evacuar las aguas de la mina á 300 pies de profundidad, á razón de 100 galones de agua por minuto (véase aqui el carácter de dos naciones! quando en México, ni en todos nuestros dominios de America aun no se conose semejante maquina, ni otra alguna que meresca el nombre, para desaguar nuestras mas ricas minas, que por esta razón las consideramos arruinadas; aqui se forman estos aparatos para sacar el terrazo de que extraen el hierro) su costo avrá asendido á 1000 £s. según me informo el artista.—en la fundición de cañones (que ahora está parada pr. razón de la Paz) se fundieron en el discurso de la pasada guerra 1200 piezas de cañón para armar corsarios principalmte.—este sugeto mr J. Brown, anuncia un hombre de constante aplicación en el ramo de mecánica, é ingenioso en sus obras; pero el trato, y modo es vulgar, y algo desagradable.— a las once nos bolvimos al lugar Mr. Chinn, y io dexando al buen Mr. Brown en su maquina, y dispuesto á comer con los carpinteros y trabajadores que es su estilo por la tarde estuve á tomar thé en casa de Mr. Arnold, después a la lectura del Docr Moyes upon light, esto es sobre el Calor (t) que fue tan agradable
puede evacuar las aguas de la mina a 300 pies de profundidad a razón de 100 galones de agua por minuto. Véase aquí el carácter de dos naciones: cuando ni en México ni en todos nuestros dominios de América aún no se conoce semejante máquina ni otra que merezca este nombre para desaguar nuestras más ricas minas, que por esta razón las consideramos arruinadas, aquí se forman estos aparatos para sacar el terrazo de que extraen el hierro. Su costo habrá ascendido a 1.000 libras, según me informó el artista. En la fundición de cañones, que ahora está parada, por razón de la paz, se fundieron en el transcurso de la pasada guerra, 1.200 piezas de cañón, principalmente para armar corsarios. Este Mr. J. Brown parece un hombre de constante aplicación en el ramo de la mecánica e ingenioso en sus obras, pero el trato y modo es vulgar y algo desagradable. A las once Mr. Chinn y yo regresamos a la ciudad, dejando al buen Mr. Brown con su máquina y dispuesto a comer con los carpinteros y trabajadores, que es su estilo. Por la tarde estuve a tomar té en casa de Mr. Arnold, luego a la conferencia del Dr. Moyes, sobre el calor, Concerning ignition and the connection between heat and light, que fue tan agradable