Colombeia

18 años de edad, vestido con su ropa común, y asi mismo el ministro; ambos se metieron en el agua hasta que les cubría por la mitad del muslo, y alli me agarró el clérigo al muchacho por el cuello de la camisa, y chaqueta sambullendolo en el agua primero de espaldas, y luego de frente, hasta que estava bien remojado.—retirándose inmediatamte. el uno á mudarse toda la ropa, y el otro solo la mitad.—balgate pa supercherías, y simplezas!... de aqui pasamos á thomar thé en casa de Mr. Arnold, donde lo pasamos divertidamte en un largo circulo.—alli estava igualmte. Miss Marsh (joven de unos 19 años) cuya amabilidad y bien parecer son mui recomendables: el agrado, y modo de Mrs. Arnold es sumamte. Apreciable igualmte.—de aqui me fui á combersacion con mi buen viejo govr. Hopkins, en cuia instructiva sociedad estuve hasta que me retiré á la Posada. 13. A las 6 de la mañana emprendimos Mr. Edward Chinn y io una incursión de 12 millas en el Pais con el fin de ver una fundición de cañones de hierro, y una maquina para evaquar las aguas por evaporación que un tal Mr. Joseph Brown ha establecido, y dirige por si mismo, el silindro tendrá como 24 pulgadas de diámetro, y 10 pies de largo, es de hierro y está fundido pr. El mismo.—con esta maquina
18 años de edad, vestido con su ropa corriente, y asimismo el ministro. Ambos se metieron en el agua hasta la mitad del muslo, y allí agarró el clérigo al muchacho por el cuello de la camisa y chaqueta, zambulléndolo en el agua, primero de espaldas y luego de frente, hasta que estaba bien remojado. Se retiraron inmediatamente, el uno a mudarse toda la ropa y el otro sólo la mitad. ¡Válgate para supercherías y simplezas! Luego fuimos a tomar té en casa de Mr. Arnold, donde lo pasamos divertidamente en un amplio círculo. Allí estaba igualmente Miss Marsh, joven de unos 19 años, cuya amabilidad y bien parecer son muy recomendables. El agrado y modo de Mrs. Arnold es igualmente sumamente apreciable. De aquí me fui a conversar con mi buen viejo el gobernador Hopkins, en cuya instructiva sociedad estuve hasta que me retiré a la posada. 13 de septiembre. A las seis de la mañana emprendimos Mr. Edward Chinn y yo una excursión de doce millas en la región, con el fin de ver una fundición de cañones de hierro y una máquina para evacuar las aguas por evaporación que ha establecido un tal Mr. Joseph Brown y que dirige él mismo. El cilindro tendrá como 24 pulgadas de diámetro y 10 pies de largo, es de hierro y lo ha fundido él mismo. Con esta máquina