Colombeia

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valor del terreno va en proporción a su calidad y situación; cerca de las ciudades importantes de L. 20 a L. 50 por acre; más retirado, de 50/ a L. 5 y terreno pobre 20/ o 30/. Cuando es alquilado en partes retiradas, alcanza 2 o 3/ por acre, y en general una granja que se pueda vender por L. 1.000, no se alquilará por más de L. 30 con impuestos, de modo que el terreno no supera en general los intereses del dinero, que por ley es de 7%. Podría preguntarse por qué algunos señores poseen importantes haciendas. La razón es obvia, ya que no pueden disponer inmediatamente de ellas y hasta ahora han aumentado continuamente de valor como para compensar sus pérdidas; pero en general son pocas las grandes fincas y cada propietario cultiva su propia granja. Este Estado es extraordinariamente sano, salvo a orillas de algunos ríos o cerca de aguas estancadas, donde está expuesto a la malaria o fiebres intermitentes. Esta salubridad se aprecia claramente en el rápido incremento de la población; los antecesores fueron emigrantes venidos de todas partes y tienen generalmente grandes familias de los cuales mueren pocos. Conozco una eminente familia holandesa, y vi a la madre, una mujer todavía de buen ver, criando su noveno hijo. Tenía además ocho hijas y había criado a todos, jamás perdió uno; tenía entonces casadas seis hijas que le habían dado diez nietos. Pudiera creerse que la salud sería afectada por los grandes y repentinos cambios de calor y frío, por la sequía y la lluvia, pero sólo una larga duración de esta última es el cambio que parece afectarnos más. Esta temporada he visto el termómetro cambiar 40° en pocos días y 32° en un día; en verano, a menudo tenemos por encima de los 90° y en invierno, por debajo de los 10° e incluso en el otoño, pero esto nunca dura más de un día o dos. Nuestras sequías e inundaciones, que afectan nuestra cosecha, son de mayor consecuencia; del mismo modo en otras regiones de lugares montañosos estamos menos expuestos a sequías, no hay región mejor abastecida de manantiales saludables y hermosos arroyos. Después de una seria sequía de cinco o seis semanas, he visto caer una lluvia repentina de cinco o seis pulgadas de intensidad que estropea las praderas, arrastra mucha buena tierra de los campos cultivados y daña las carreteras haciéndolas casi intransitables. Los granjeros para ocupar sus mujeres e hijas hacen una cantidad importante de paño de hilo y ropa de lana.