Colombeia

duos: en la Ciudad de Charlestown avrá como 16.000 avitantes en todo, cuias vidas se han visto en riezgo inminente por varias ocasiones en el modo siguiente: el año de 1752. (entre otros) sopló un terrible huracán, de modo qe el agua se levantó diez pies sobre la mas alta marea; las embarcaciones se desamararon y vinieron a tierra, Balandras, y Goletas se hacían pedazos contra las casas en Bay Street: los avitantes se refugiaron sobre los altos de las casas, desesperanzados de sus vidas, quando el viento saltanto milagrosame al Oeste hizo vajár las aguas de cinco pies en diez minutos: la Casa de la Salud (o Pesthause) en la Isla de Sullivan, hecha de madera, con 15 personas dentro, se la llevó la mar por algunas millas arriba del rio Cooper, y nueve de los 15 se ahogaron—. Aliándome io aqui a principios del mes de Octubre, comensó a representarse igual Scena, pero por fortuna el viento cambió al N O., y solo las vajas avitaciones de las casas cituadas sobre el Southbay se inundaron: al siguiente dia nos encontrábamos los conosidos en la Calle, y nos felicitavamos como si huviesemos emergido de un gran riesgo malas chanzas por cierto! El gobierno de este estado, es puramente Demo
duos entre blancos y gente de color (la cual compone más de la mitad). En la ciudad de Charlestown habrá como 16.000 habitantes en total. Sus vidas se han visto en riesgo inminente por varias ocasiones, del modo siguiente: el año de 1752 (entre otros) sopló un terrible huracán, de modo que el agua se levantó diez pies sobre la marea más alta; las embarcaciones se desamarraron y vinieron a tierra, balandras y goletas se hacían pedazos contra las casas en Bay Street. Los habitantes se refugiaron sobre los altos de las casas desesperanzados de sus vidas, cuando el viento, saltando milagrosamente al oeste, hizo bajar las aguas de cinco pies en diez minutos. La Casa de la Salud (o PestHouse) en la isla de Sullivan, hecha de madera, se la llevó el mar con quince personas dentro por algunas millas arriba del río Cooper, y nueve de las quince se ahogaron. Hallándome yo aquí a principios del mes de octubre, comenzó a representarse igual escena, pero por fortuna el viento cambió al N. O. y sólo las bajas habitaciones de las casas situadas sobre el Southbay se inundaron. Al día siguiente nos encontrábamos los conocidos en la calle y nos felicitábamos como si hubiéramos emergido de un gran riesgo… ¡Malas chanzas, por cierto! El gobierno de este estado es puramente demo