Colombeia

era, y me respondió que el deposito de los huesos de la familia: recombinele con la impropriedad de semejante idea, al frente justamte de un parage de recreo, y gusto &c. exortandolo a que lo removiese de allí quanto antes; pero a esto me recombino con asegurarme que si tal cosa hiciera, no solamte le tendrían por un impío, sino que sus gentes se creerían infelizes válgate Dios y hasta donde se extiende aun el dominio de la superstición, y del error! Uno de los caracteres mas originales que aqui conosi, es el General Gadsden; su edad hirá ia mui serca de los ochenta, y sin embargo ahora esta cultivando el idioma ebreo—ha construido un Wharf de suma extensión sobre el Rio Cooper (por el qual se embarcaron las tropas Británicas protejidas de dos baterías sobre los flancos, a su retirada de dha Ciudad) y sin embargo de que la maior parte de los inteligentes desaprovavan la empresa dudando mucho la execusion, él la realizó al fin—en el tiempo de mi residencia aqui se le prendió fuego lina noche a dho Wharf por un almacén de rom que alíi avia, y sin embargo de que todo el mundo ocurrió inmediatamte con temor, y sobre salto en tan terrible y horroroso espectáculo, él da va sus ordenes, y tomava providencias con la maior sereni dad…! Hombre de extraña fortaleza, y
era y me respondió que era el depósito de los huesos de la familia. Le reconvine con la impropiedad de semejante idea, al frente justamente de un paraje de recreo y gusto, etc., exhortándolo a que lo removiese de allí cuanto antes, pero a esto me replicó asegurándome que si tal cosa hiciera, no solamente le tendrían por un impío, sino que sus gentes se creerían infelices. ¡Válgate Dios, y hasta dónde se extiende aún el dominio de la superstición y del error! Uno de los personajes más originales que aquí conocí es el general Gadsden. Su edad estará ya muy cerca de los ochenta y sin embargo, ahora está cultivando el idioma hebreo. Ha construido un muelle de gran extensión sobre el río Cooper (por el cual se embarcaron las tropas británicas a su retirada de dicha ciudad, protegidas de dos baterías sobre los flancos) y a pesar de que la mayor parte de los entendidos desaprobaban la empresa dudando mucho de su ejecución, él la realizó al fin. En el tiempo de mi residencia aquí, se incendió una noche dicho muelle por un almacén de ron que allí había, y a pesar de que todo el mundo ocurrió inmediatamente con temor y sobresalto en tan terrible y horroroso espectáculo, él daba sus órdenes y tomaba providencias con la mayor serenidad. ¡Hombre de extraña fortaleza y