empresa amorosa, pasé a King Street no 80. Mis Melar, ocupando el alojamiento que dejavan el Coronel de Artillería Carington, y el mayor Eduard.
Al dia siguiente estuve a visitar a Thomas Bee Esqr para quien traje una carta de recomendación de Mr. Seagrove en la Havana; me recivio con suma poli tica y atención, y me acompaño a visitar igualmte a su Exa el Sr Governador actual Benjamín Guerard Esqr. A quien entregué también carta de Introducción del General Cagigal; y en su consequencia me ha colmado de honras, y agazajos durante todo el tiempo de mi residencia en esta Capital. Estando justamente en estos asuntos, y reciviendo varias personas de carácter que vinieron a visitarme al siguiente dia por la mañana, vé aquí que llega el famoso Abogado, consejero, y mayor Eduard Rutledge Esqr, armado de espada en tono militar, y llamándome a parte, me entrega baxo un preludio político y estudiado una Carta sellada de parte de William Brailsford,—abrila inmediatamente, y hallé en ella un completo desafío, consevido sin embargo en términos bastante ambiguos, nombrando por
empresa amorosa, pasé a casa de Miss Melar, King Street N° 80, ocupando el alojamiento que dejaban el coronel de artillería Carrington y el mayor Edward.
Al día siguiente estuve a visitar a Thomas Bee, Esq. para quien traje una carta de recomendación de Mr. Seagrove de La Habana. Me recibió con suma cortesía y atención y me acompañó a visitar igualmente a Su Excelencia el gobernador actual, Benjamín Guerard Esq., a quien entregué también carta de introducción del general Cagigal, y en consecuencia me ha colmado de honras y agasajos durante todo el tiempo de mi residencia en esta capital. Al siguiente día por la mañana, estando justamente en estos asuntos y recibiendo varias personas de importancia que vinieron a visitarme, llega el famoso abogado, consejero y mayor Edward Rutledge Esq., armado de espada en tono militar y llamándome aparte, me entrega bajo un preludio político y estudiado, una carta sellada de parte de William Brailsford. La abrí inmediatamente y hallé en ella un completo desafío concebido sin embargo en términos bastante ambiguos, nombrando por