Colombeia

que me párese mui bien adaptado al gusto y clima del pais.—las gentes que alli avia nos resivieron con suma política, haciéndonos ver todo (y aun jugar la fuente) con mucha avilidad.— de aquí pasamos con los Yngs. Mencións, á ver la sala de construcción qe. Ellos han hecho construir para el efecto, y no tiene nada de particular… después á un famoso caffé Turco qe. Está á la inmediación (este sitio todo se llama il Bagno, y en el están los esclavos prisioneros francos) donde nos ofrecieron luego chervet, y una pipa a la Persona esto es con su bota de cristal llena de agua, por cuio medio pasa el humo fresco á la boca, y es un buen refinamiento… en medio hai su fuente de marmol que continuamte. Juega sus aguas, y todo alrededor una balustrada con su sopha mui desente ensima donde los concurrentes se sientan á tomar el caffé, Pipa, &c… y todo con bastante aseo, y puntualmte. Servido.—á las dos nos retiramos; comimos en el palacio de Suecia; y por la noche en casa de mr. Tort. 4. á leer las cartas, ó memorias del Barón de Fabrice sobre la recidencia de Carlos 12. en Bendén, qe. Dan una idea de este hombre extraordinario, y de sus abiles ministros Poniatowski, y Grothussen, leídas en constantinopla, bien diferente que leídas en otra parte
que me parece muy bien adaptado al gusto y clima del país. Las gentes que allí había nos recibieron con suma política, haciéndonos ver todo y aún jugar la fuente, con mucha habilidad. De aquí pasamos con los ingenieros mencionados a ver la sala de construcción que ellos han hecho construir para el efecto y no tiene nada de particular. Después, a un famoso café turco que está en la inmediación —este sitio todo se llama «le bagne» y en él es­tán los esclavos prisioneros francos— donde nos ofrecieron luego «chervet» y una pipa a la persona, esto es, con su botella de cristal llena de agua, por cuyo medio pasa el humo fresco a la boca y es un buen refinamiento. En medio hay su fuente de mármol que continuamente juega sus aguas y todo alrededor, una balaustrada con su sofá muy decente encima, donde los concurrentes se sientan a tomar el café, pipa, etc., y todo con bastante aseo y puntualmente servido. A las dos nos retiramos; comimos en el Palacio de Suecia y por la noche en casa del señor Tort. 4 de agosto. A leer las cartas o Memorias del Barón de Fabrice, sobre la re­sidencia de Carlos XII 17, en Bender, que dan una idea de este hombre extraordinario y de sus hábiles ministros Poniatowsky y Grothussen. Leídas en Constantinopla es bien diferente que leerlas en otra parte,