practica actualmte. el magnetismo, y con suceso según dicen… luego á casa—por la tarde estuve á entregar una Carta que traia pa mr. Le Comt de Hochepied cónsul de olanda, y otra á mr. Ámoreux con1, de Francia, qe. me recivio de un modo un poco extraño; mas hizo su reparación al dia sigte… luego pase á los Jardines que es el único paseo que aqui hai, y alli baxo de un árbol al modo turco, y comiendo algunas frutas con flores que la jardinera me ofreció se pasó la tarde… hasta la bueita á Casa donde me aguardava el calor infernal de Smirna y los mosquitos, mas la patrona me avia ia favorecido con un Pabellón sin el qual era imposible de dormir pr. la noche; el día hai la ventaja de qc. no paresen estos vichos.
5.
á dar un paseo temprano, y á bañarme en el baño mas famoso, por curiosidad de verle, aqui un negro me estregó grandemte., y después me reposé sobre un conmodo sophá con el agrado de ver una graciosa fuentecilla de marmol, que en medio del salón (rotondo) jugava sus aguas… la disposición es la misma que la de los qe. llevo dho antecedentemte., mas mucho mas grande, rico de marmoles, y sumptuoso; pr. la noche está iliuminado—pr. la tarde tuve la visita en forma consular esto es con sus Secretarios de Mr. Amoreux, y de Mr. Hochepied que me hizieron mil ofertas
practica actualmente el magnetismo y con éxito, según dicen. Luego a casa. Por la tarde estuve a entregar una carte que traía para el señor Conde de Hochepied, Cónsul de Holanda y otra al señor Amoreux, Cónsul de Francia, que me recibió de modo un poco extraño, mas hizo su reparación al día siguiente. Luego pasé a los jardines, que es el único paseo que hay aquí, y allí, bajo de un árbol al modo turco y comiendo algunas frutas que con flores la jardinera me ofreció, se pasó la tarde, hasta la vuelta a casa donde me aguardaba el calor infernal de Esmirna y los mosquitos. Mas la patrona me había ya favorecido con un pabellón, sin el cual es imposible dormir por la noche; en el día hay la ventaja de que no aparecen estos bichos.
5 de julio.
A dar un paseo temprano y a bañarme en el baño más famoso, por curiosidad de verlo. Aquí un negro me estregó grandemente y después me reposé sobre un cómodo sofá con el agrado de ver una graciosa fuentecilla de mármol, que en medio del salón rotondo, jugaba sus aguas. La disposición es la misma de los que llevo dicho antecedentemente, más mucho más grande, rico en mármoles y suntuoso; por la noche está iluminado. Por la tarde tuve visita en forma consular, esto es, con sus secretarios, del señor Amoreux y del señor Hochepied, que me hicieron mil ofertas