esta es Athenas, que fue primeramte. la Ciudad de Theseo
y pr. Afuera. Esta es la Ciudad de Adriano, y no la de theseo.
Saliendo al campo pr. Esta parte se encuentran luego 16. columnas en tres rangos Paralelos, de una altura sumamte. Extraorda y de ord: Corintio de bellissima proporción; que se dice son parte de aquel famosísimo Pantheon de Adriano!... Que bellísimo mármol… Y que tratamto. Le dan todos los días los turcos pues encontramos barias piezas de sus pedestales acavadas de romper.—El Stadio, ó amphiteatro pa la corsa estava cituado como á una milla de este parage, y se distingue mas ó menos el emplasamento… Que obra seguramte. Para ser hecha toda á expensas de un simple Ciudadano, como era Herodes Atticus.—Atravesando la Ciudad desde este punto, se encuentra centralmte. Varias columnas, y pedazos de arquitrave de los famosísimos templos de Júpiter Olimpo; y de Augusto, cuios emplasamentos están enteramte. Ocupados con casas turcas—inmediato á estos esta tambn. La Torre de los vientos que llaman; y sirve en el día de mosquea á los Dervishes tornadares, que me permitieron con mucha urbanidad examinarla interiormte.
«Esta es Atenas, que fue primeramente la ciudad de Teseo». Y por fuera: «Esta es la ciudad de Adriano y no la de Teseo».
Saliendo al campo por esta parte, se encuentran luego 16 columnas en tres rangos paralelos, de una altura sumamente extraordinaria y de orden corintio, de bellísima proporción, que se dice son parte de aquel famosísimo Panteón de Adriano. ¡Qué bellísimo mármol! ¡Y qué tratamiento le dan todos los días los turcos! Pues encontramos varias piezas de sus pedestales acabadas de romper. El Estadio o anfiteatro para las carreras, estaba situado como a una milla de este paraje y se distingue más o menos el emplazamiento… ¡Qué obra! Seguramente para ser hecha toda a expensas de un simple ciudadano, como era Herodes Atticus. Atravesando la ciudad desde este punto, se encuentran centralmente varias columnas y pedazos de arquitrabe de los famosísimos templos de Júpiter Olímpico y de Augusto, cuyos emplazamientos están enteramente ocupados con casas turcas. Inmediato a éstos está también la Torre de los Vientos, que llaman, y sirve en el día de mezquita a los «Derviches Tourneurs», que me permitieron con mucha urbanidad, examinarla interiormente,