Colombeia

Erecthea este es de orn. Jónico, y aunque nó de un buen todo, están sus partes trabajadas con tanto primor y gusto que causan admiración verdaderamte.... los Capiteles jónicos de sus columnas, y singularmte. las volutas de estas merecen ser el modelo de su especie, con preferencia á las que se ven en el theatro de Marcelo y fortuna viril á Roma—pegado, y formando como un Pórtico á este mismo templo están las Cariátides que son cinco mugeres, Estatuas de marmol mui bien trabajadas y que suportan el Pórtico formando como un orn. De arquitectura, y producen un buen efecto—Las Propileas ó Puertas de entrada, estas están confundidas con otros pedazos de masonería moderna que se han atravezado, y no se puede formar aquella bella idea que seguramte. Devia dar este sobervio edificio del gusto y espíritu de Pericles… baxamos á baxo para observar una luz que se dice arde constantemte. En el centro del muro; mas no es otra cosa que una gran grieta, y la transparencia del marmol que forman aquel reflexo con la luz qe. Dá por fuera al edificio—saliendo de la Ciudadela, y pegado á ella pr. La pte. De á fuera se ve distintissimamte. El Theatro de Baco; cuias gradas, y scena manifiesta quan bien imitó Paladio, en su theatro Olímpico los antiguos—mas adelante á un quarto de milla están aun las marcas del Odeum, ó theatro para la música: y asi
Erecteón. Este es de orden jónico y aunque no de un buen todo, están sus partes trabajadas con tanto primor y gusto que causan verdaderamente admiración. Los capiteles jónicos de sus columnas y singularmente las volutas de éstas, merecen ser el modelo de su especie, con preferencia a las que se ven en el teatro de Marcelo y de la Fortuna Viril, en Roma. Pegado y formando como un pórtico a este mismo templo, están las Cariátides, que son cinco mujeres, estatuas de mármol muy bien trabajadas y que sostienen el pórtico, formando como un orden de arquitectura que produce buen efecto. Los Propileos, o puertas de entrada, están confundidos con otros pedazos de mampostería moderna que se han atravesado y no se puede formar aquella bella idea que seguramente debía dar este soberbio edificio, del gusto y espíritu de Pericles. Bajamos abajo para observar una luz que se dice arde constantemente en el centro del muro; mas no es otra cosa que una gran grieta y la transparencia del mármol que forman aquel reflejo con la luz que da por fuera al edificio. Saliendo de la ciudadela y pegado a ella por la parte de afuera, se ve distintísimamente el Teatro de Baco, cuyas gradas y escena manifiestan cuán bien imitó Palladio a los antiguos en su teatro Olímpico. Más adelante, a un cuarto de milla están aún las marcas del Odeón o teatro para la música, y asimismo,