Colombeia

me párese un sepulcro,—y aun me párese que se ven tambn. marcas mui distintas de la obra comenzada, para abrir un Canal de comunicación entre los dos mares; que á la vista párese obra facilísima, prestándose la naturaleza á ello, sin monte, ni cavidad maior que lo pueda estorvár.—llegamos á aquel embarcadero al anochesér (que se llama Pte. Kenkri creo) y dexando al criado que embarcase mis cosas, io me fui á examinar una torre antigua que se conserva sobre aquella rivera, y párese arquitectura griega aunqe. sumamte. arruinada—. de huella encontré á todos embarcados, y á las 9. p. m. partimos con un poco de viento de tierra. 17. al romper el dia nos hallamos sobre la Ysla de Salamina viendo pasado pr. La noche dos, ó tres islotes de poca consideración— entramos en el estrecho ó Canal que esta isla forma con la costa de Leusina y aquí se exalta la imaginación al considerar la posición de las esquadras griegas, y persa, quando la derrotó completamte… lo que dá una idea del corto espacio, que ocupavan, y la pequeñes de los buques que componían la marina antigua—sobre las costas del contiente se ven las ruinas del famoso templo de Ceres, y también los campos en qe. Esta diosa les enseño á plantar, y cultivar el trigo
me parece un sepulcro y aún me parece que se ven también marcas muy distintas de la obra comenzada para abrir un canal de comunicación entre los dos mares, que a la vista parece obra facilísima, prestándose la naturaleza a ello, sin un monte ni cavidad mayor que lo pueda estorbar. Llegamos a aquel embarcadero —que creo se llama Puerto Kenkri— al anochecer. Y dejando al criado que embarcase mis cosas, yo me fui a examinar una torre antigua que se conserva sobre aquella ribera y parece arquitectura griega, aunque sumamente arruinada. De vuelta encontré a todos embarcados y a las 9 p.m. partimos con un poco de viento de tierra. 17 de junio. Al romper el día nos hallábamos sobre la isla de Salamina, habiendo pasado por la noche dos o tres islotes de poca consideración. Entramos en el estrecho o canal que esta isla forma con la costa de Leusina y aquí se exalta la imaginación al considerar la posición de las escuadras griega y persa, cuando Temístocles la derrotó completamente. Lo que da una idea del corto espacio que ocupaban y la pequeñez de los buques que componían la marina antigua. Sobre las costas del continente se ven las ruinas del famoso templo de Ceres y también los campos en que esta diosa enseñó a los griegos a plantar y cultivar el trigo