Colombeia

NOTA: Viages por Grecia, Turquía y Russia 7. hasta el 22. Con males de cabeza que me dieron no poco tormento, sangría purgas &c. no pudieron curarlos y los ratos de alivio en compañía de la amabilísima familia de Bassegli, y de su hija la Contessina Gozze, y sus amigas Mada Resti, Georgi &c. que formavan un sirculo bello, y amable (el marido de la prima se llama Baldassar de Gozzej— finalmte. Por la tarde me embarque en compaa del Viejo cónsul genl, de Morea Cristophoro Basich, para hir á tomar la nave que nos debía conducir á Zante, y que la generosidad y política del Señor Conté di Ragnina propietario, me ofreció toda a mi dispocision de una manera la mas obligante el Sr. Basegli me tuvo spre. Compa. Hasta el mismo muelle, con la afección de un hijo proprio—llegamos a ella qe. Estava en Raguza Vechia, al anochesér, y encontramos una muí buena cámara a nuestra dispocision, y el capitán y gente dispuestisimos á servirnos. 23. temprano levamos el ancla, y con poquísimo viento seguimos á fuera, continuando el tiempo calmoso hasta el fin del mes. Maio 1. este dia pr. La tarde huvimos de arrivár al abrigo de una isloía inavitada que llaman isola di sasino, pr. Que un viento fuerte de Shiroco nos echava para atrás, y aquí dimos fondo. 2. tuvimos que hecharnos fuera por que el ancla agarrava, y el mar, y viento cargavan: abandonamos
NOTA: Diario del viaje por Grecia, 1786. 7 al 22 de abril. Con males de cabeza que me dieron no poco tormento, sangría, purgas, etc., no pudieron curarlos y los ratos de alivio en compañía de la amabilísima familia de Bassegli y de su hija la «Contessina» Gozze y sus amigas, señoras Resti, Georgi, etc., que formaban un círculo bello y amable. El marido de la primera se llama Baldassare Gozzé. Finalmente por la tarde me embarqué en compañía del viejo Cónsul General de Morea, Cristophoro Basich, para ir a tomar la nave que nos debía conducir a Zante y que la generosidad y políti­ca del señor Conde de Ragnina, su propietario, me ofreció toda a mi disposición de la manera más servicial. El señor Bassegli me tuvo siempre compañía hasta el mismo muelle, con el afecto mostrado a un hijo propio. Llegamos a ella, que estaba en Ragusa Vecchia, al anochecer, y encontramos una muy buena cámara a nuestra disposición y el capitán y su gente dispuestísimos a servirnos. 23 de abril. Temprano levantamos ancla y con poquísimo viento seguimos afuera continuando el tiempo calmoso hasta el fin del mes. 1° de mayo. Este día por la tarde hubimos de arribar al abrigo de una islota deshabitada que llaman isla de Saseno, porque un viento fuerte de Sirocco nos echaba para atrás, y aquí dimos fondo. 2 de mayo. Tuvimos que echarnos fuera porque el ancla agarraba y el mar y el viento cargaban. Abandonamos