Colombeia

Josef de Galvez; para que el Governador de la Havana me remitiese incontinenti á España; por hallarse vra. magestad informado de que á influxo mió, y en mi Compañía se le avian enseñado las Fortificaciones de esta Plaza, al General Campbell Governador que fvié de Panzacola, á su pase por dha Capital. — La falzedad del motivo, y precipitoso proceder del ministro, sorprendió tanto al Governador (savedor de todo lo contrario) que resolvió informando la verdad á vra. magestad, no dar curso á semejante disposición hasta la contestación: pidiendo ademas á vra. magestad una reparación formal del agravio que ello se avia hecho á su persona, y la Calumnia atroz con que se intentava dignar mi honor. Siguiendo entretanto, por no atrasar el servicio, las operaciones de la guerra, que de ante mano estaban combinadas con el Comandante general del Exercito de operaciones.—Y asi procedimos á la toma de las Yslas de Bahama: cuia conquista se verificó con el maior suceso, en mayo de 82. De aquí pasé con Despachos para D. Bernardo de Galvez al Guarico; y acompañarle desde alli en Calidad
José de Gálvez,6 para que el Gobernador de La Habana me remitiese incontinenti a España, por hallarse vuestra Majestad informado de que a influjo mío y en mi compañía, se le habían enseñado las fortificaciones de esta Plaza al General Campbell, Gobernador que fue de Pensacola, a su paso por dicha capital. La falsedad del motivo y precipitado proceder del Ministro, sorprendió tanto al Gobernador (sabedor de todo lo contrario) que resolvió, informando la verdad a Vuestra Majestad, no dar curso a semejante disposición hasta la contestación, pidiendo además a Vuestra Majestad una reparación formal del agravio que con ello se había hecho a su persona y la calumnia atroz con que se intentaba dañar mi honor, y siguiendo entretanto, para no atrasar el servicio, las operaciones de guerra que de antemano estaban combinadas con el Comandante General del Ejército de Operaciones. Así procedimos a la loma de las islas de Bahama, cuya conquista se verificó con el mayor éxito en mayo del 82. De aquí pasé con despachos para Don Bernardo de Gálvez al Guaneo y acompañarle desde allí en calidad