la barbarie de aquellas gentes.... á la verdad qe. no se puede consevir sin admiración quando se vé dho edificio, como es posible que una de las mas primeras obras de la antigua Athenas haia podido conservarse tan entera hasta oí!... que carácter de solidez!... que gusto! qe bella proporción!.... De este parage se vé perfectamte., como á una y media milla de Distancia el sitio donde estuvo la famosa Academia de Platón… y que bien elegido!... atravesando pr. las calles, y entrando en el patio de algunas casas se encuentran varios Sarcófagos, ó sepulcros griegos de excelentísimo marmol, y bello trabaxo; que sirven pa formar fuentes publicas, y privadas ó quantum!
23.
pr. la tarde estuve sobre una gran roca ó montezuelo que se eleva á cosa de una media milla de los muros de la ciudad, y domina perfectamente los alrededores, y aun el Puerto—se llama el monte Anchesmus. y en la sima hai una hermita griega : este punto se dice venia á ser centro en la Populosísima antigua Athenas… que bellísima vista… de aqui se goza la completa vista del contiguo monte Hymetta, cuia miel, y agradable cituacion, no dismienten en nada lo que los griegos de aquel tiempo nos tienen dho á este proposito, tuve el gusto igualmte.
la barbarie de aquellas gentes... A la verdad, no se puede concebir sin admiración, cuando se ve dicho edificio, ¡cómo es posible que una de las más primeras obras de la antigua Atenas haya podido conservarse tan entera hasta hoy! ¡Qué carácter de solidez! ¡Qué gusto! ¡Qué bella proporción! De este paraje se ve perfectamente, como a una y media milla de distancia, el sitio donde estuvo la famosa Academia de Platón ¡Y qué bien elegido! Atravesando por las calles y entrando en el patio de algunas casas, se encuentran varios sarcófagos o sepulcros griegos de excelentísimo mármol y bello trabajo, que sirven para formar fuentes públicas y privadas... ¡O, quantium!
23 de junio.
Por la tarde estuve sobre una gran roca o montezuelo que se eleva a cosa de una media milla de los muros de la ciudad y domina perfectamente los alrededores y aún el puerto. Se llama Monte Anchesmus y en la cima hay una ermita griega. Este punto, se dice, venía a ser el centro de la populosísima antigua Atenas. ¡Qué bellísima vista! De aquí se goza la completa vista del antiguo Monte Himeto, cuya miel y agradable situación no desmienten en nada lo que los griegos de aquel tiempo nos tienen dicho a este propósito.
Tuve el gusto igualmente