el menor crédito en ningún asunto qe. trate, y estimaré á Vmd. que le haga formar á nuestro Governador el mismo concepto para lo qe. pueda ocurrir en lo subsesivo: Bien conosco qe. el tal villavicencio es menester perdonarle mucho por tonto y asi se lo he dicho en reprehensión qe. le he dado sobre el asunto; pero la parte de malicia qe. ha ávido en el echo no la hira á penar al otro mundo, por qe. tomo mui sobre mi lo males de los pobres.
Vamos á otro asunto, me dicen que están en la Casa del Gobierno los oficiales Yngleses. El vergantin marinado por los americanos prisioneros en el; y siendo natural qe. Entre ellos se traiga algún anteojo superior; y qe. Para su demora aquí no les pese aser dinero lo qe. Podran reponer á menor costo á su regreso á Jamaica; le estimaría á vmd. Que soltase alguna especie sobre el asunto para ver si podría yo lograr alguna cosa particular en su especie ó de algunos otros instrumentos de Navegación ó alajas de su huso qe. Qaieran vender pues gusto mucho de lo exquisito y no me excusaré de pagar asta donde llegue el grado de bondad, y el fondo de mi bolsa: el Sr. Dn. Bernardo.
el menor crédito en ningún asunto que trate, y estimaré a Vmd. que le haga formar a nuestro Gobernador, el mismo concepto para lo que pueda ocurrir en lo sucesivo. Bien conozco que el tal Villavicencio es menester perdonarle mucho por tonto y así se le he dicho, en reprensión que le he dado sobre el asunto, pero la parte de malicia que ha habido en el hecho, no la irá a penar al otro mundo, porque tomo muy sobre mí los males de los pobres.
Vamos a otro asunto. Me dicen que están en la casa del Gobierno los oficiales ingleses. El bergantín marinado por los americanos prisioneros en él y siendo natural que entre ellos se traiga algún anteojo superior y que para su demora aquí no les pese hacer dinero, lo que podrán reponer a menor costo a su regreso a Jamaica. Le estimaría a Vmd. que soltase alguna especie sobre el asunto, para ver si podría yo lograr alguna cosa particular en su especie, o de algunos otros instrumentos de navegación o alhajas de su uso que quieran vender, pues gusto mucho de lo exquisito y no me excusaré de pagar hasta donde llegue el grado de bondad y el fondo de mi bolsa. El señor Don Bernardo.